El Correo

«Bajaba la escalera y me he encontrado a toda la policía en el rellano»

  • Vecinos del portal de Judimendi donde esta madrugada han detenido a un yihadista de 41 años se recuperan de la sorpresa de la operación policial

Un fuerte golpe antes de las seis de la mañana rompía el sueño de los vecinos del número 1 de la calle Miranda de Ebro, en el barrio vitoriano de Judimendi. Sobresaltados, los residentes poco podían imaginar que en el rellano del primero varios agentes de la Policía Nacional acababan de reventar una de las puertas, la de la letra B. El objetivo era uno de los ocupantes del inmueble, al que las investigaciones atribuían el reclutamiento de jóvenes en nombre del Estado Islámico para que fueran a combatir a Siria. Los datos apuntan a un marroquí de 41 años, que habría realizado esa captación en la zona de Tolosaldea, y al que sus propios vecinos apenas conocían. «Nos habremos cruzado, lo justo para decir hola», aventuraba una de ellas.

Y es que en el piso «residen varias personas» que apenas llevarían allí unos meses, y en el propio portal habría otras dos casas con inquilinos extranjeros.

Al estruendo le siguieron «unos gritos de la hostia, y más golpes». Por si acaso, nadie se aventuró a salir». Fue al comenzar el día cuando algunos se toparon de lleno con la sorpresa. «Esta mañana, cuando bajaba con mi mujer para acompañarla a las ocho a sacarse sangre, me he encontrado con toda la policía en el rellano», recordaba, ahora sin susto, uno de los vecinos. A la sorpresa de encontrarse «la puerta tirada» le siguió la duda de qué hacer. «Me he pegado un susto...», admitía. Al final la cortesía pudo «y le he dado los buenos días. Me han respondido y he seguido». Más difícil fue el regreso, media hora más tarde, con las patrullas controlando el acceso. «Me han preguntado que a dónde iba y le he explicado que vivo aquí», evocaba.

Al correr la voz, la primera idea que se les venía a la cabeza es que podía tratarse de algún asunto de drogas. «Yo sospechaba que podía haber algo, no sé muy bien por qué, porque no sé lo que fumaban allí pero por el patio te llegaba un olor desde la ventana», trasladó otro. Pero al tratarse de un equipo del Cuerpo Nacional de Policía pronto empezaron a pensar en otras causas, hasta que la noticia saltó a los medios digitales. Y para los familiares de los residentes reconocer el portal en los vídeos que la Policía Nacional realizó del operativo supuso correr a por el teléfono, preocupadas. «Nuestra hija le ha mandado un whatsapp a su madre para preguntar qué pasaba en el portal», reconocía otro.

Hasta las once de la mañana

A lo largo de la mañana la policía siguió entrando en el portal, y fue sobre las once de la mañana cuando sacaron al detenido, con la cara tapada. A esas alturas residentes de los bloques cercanos seguían el espectacular despliegue, «con ocho o diez coches, agentes de incógnito...», desde sus ventanas. «Durante mucho tiempo no nos han dejado salir», explicaban. Ninguno de ellos podía imaginar que iba a suceder algo así en el barrio, y a más de uno le recordó «a cuando detenían a uno de ETA. Entonces tampoco te enterabas hasta que pasaba». El recuerdo lejano de otra operación antiterrorista en Medico Tornay, una de las calles del entorno, venía a algunas mentes. «Pero no recuerdo que fuera tan alarmante como hoy», valoraban.

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