El Correo

La pediatra cooperante

Maite de Aranzabal abraza a un niño durante su estancia en Benin.
Maite de Aranzabal abraza a un niño durante su estancia en Benin. / EL CORREO
  • EL CORREO decide entregar el galardón ‘Alavesa de enero’ a Maite de Aranzabal, por su trabajo con los niños en todo el mundo

La pediatra Maite de Aranzabal Agudo (Vitoria, 1959) ha sido elegida por EL CORREO como la primera ‘Alavesa del mes’ de este año 2017 por su imprescindible trabajo en favor de la infancia desprotegida. Su trayectoria profesional y vital siempre ha estado ligada al mundo de la cooperación, por el que se sintió atraída desde bien temprano y su dilatada trayectoria le ha hecho ocupar puestos de relevancia como el de la vicepresidencia del Patronato de Save the Children España, que acaba de dejar. Sigue siendo, eso sí, miembro de la junta del grupo de cooperación de la Asociación Española de Pediatría y coordinadora del grupo de inmigración, adopción y cooperación internacional de la Asociación de Pediatría Atención Primaria.

Maite de Aranzabal tiene autoridad de sobra para hablar de los problemas de salud de los niños vascos, pero también de los refugiados, de los migrantes, de los que viven en barrios chabolistas... Y es que una o dos veces al año viaja a los países mas pobres para curar y formar. Lo ha hecho de la mano de numerosas ONG como Médicos del Mundo, la Fundación Vicente Ferrer o Colores de Calcuta. Llegó incluso a trasladarse seis meses a India, a Kanedal, con sus dos hijos pequeños. También colabora con Médicos por el Sáhara, la Fundación Pablo Horstmann, Médicos sin Fronteras, Alboan o Amnistía Internacional. Ha participado en programas sanitarios de Chile, Mauritania, India, Burkina Faso, Benin, Uganda o Camerún y uno de sus últimos destinos ha sido Etiopía. Y además ha compaginado todo esto con su trabajo en las consultas de pediatría de los centros de salud de Salvatierra y Lakua Arriaga y ahora lo hace en el hospital Zorrozaurre de IMQ en Bilbao. Una de sus últimas apariciones públicas ha sido durante la presentación de la camiseta del Alavés que, gracias a su empeño, lleva el nombre de Save The Children, y otra para recoger el premio Médico Solidario del Colegio de Médicos del Álava. Y además es consejera del grupo La Rioja Alta, SA y la responsable de que las bodegas entreguen cada año el 1% del beneficio neto anual (con un mínimo de 100.000 euros) a programas agrícolas de cooperación.

«Hace que te sientas útil»

En una entrevista publicada en un blog juvenil, la pediatra hablaba de lo difícil que le resultó al principio adaptarse a la «diferencia abismal entre nuestro día a día y el suyo. Al principio, el cambio tenía un gran impacto sobre mí, aunque con el tiempo y la experiencia ha ido disminuyendo».

Pero la labor, pese a las dificultades y la dureza de algunas situaciones, le ha compensado con creces. Personas como ella son las que Bertolt Brecht consideraba «imprescindibles» por dedicar su vida a una lucha, en su caso a reducir la mortalidad infantil en los países pobres, a llevar vacunas a lugares recónditos, a mejorar las condiciones sanitarias de consultorios de todo el planeta y a formar a enfermeras y médicos en el cuidado de los niños.

La experiencia le llena «completamente. Hace que te sientas útil y le da un claro sentido a tu vida y a la labor que realizas allí. Te da un punto de vista más amplio acerca de la realidad global y te hace olvidar los mundanos problemas que tenemos aquí». Y agregó en la misma entrevista, «otra cosa que me sorprende cada vez que voy es la alegría con la que viven y cómo priorizan a la familia ante todo, es admirable». Maite de Aranzabal se ha mostrado «enormemente agradecida» de recibir el galardón.

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