El Correo

Nace el movimiento Berriztu para luchar contra la extracción de gas en Subijana

Pozo de gas en la zona de Subijana.
Pozo de gas en la zona de Subijana. / Rafa Gutiérrez
  • Hasta 22 colectivos conforman la asociación que el domingo llevará a cabo su primera protesta frente a la Diputación

El pasado mes de octubre el Ente Vasco de la Energía solicitó los permisos necesarios para perforar por métodos convencionales el subsuelo de Subijana, en Vitoria, en busca de bolsas de gas al Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente. Desde entonces, más de una veintena de asociaciones se han unido para conformar el movimiento Berriztu con el fin de paralizar los proyectos de extracción activos en Álava.

Alrededor de treinta de sus miembros presentaron ayer la nueva marca bajo el lema ‘Araban putzurik ez!’ (no a los pozos en Álava) junto a la primera de las movilizaciones que convocarán para lograr el cierre del llamado pozo Armentia-2, donde se hará la prospección. Esta protesta tendrá lugar frente a la Diputación a las 12.00 horas del domingo, momento en que las Juntas Generales celebrarán el tradicional pleno de Santa Catalina.

Otro de los objetivos de Berriztu es promover una reflexión sobre un modelo energético que consideran obsoleto. «El pozo Armentia-2 es su exponente, y el Gobierno vasco ha recuperado las mismas técnicas que fracasaron hace 20 años», criticaron sus portavoces, Estitxu Villamor y Aitor López. La agrupación pretende utilizar la movilización social para poner freno a la petición de la Sociedad de Hidrocarburos de Euskadi (Shesa), pero tampoco descarta actuar por la vía institucional.

«Lo que comenzó como una Evaluación de Impacto Ambiental ordinaria ahora se gestiona por la vía simplificada, lo que deja a un lado las alegaciones ciudadanas», denunciaron antes de anunciar que EH Bildu, Podemos e Irabazi presentarán una moción al respecto en las Juntas.

Diferencias con el ‘fracking’

Estos partidos políticos son algunos de los 22 colectivos que como ELA, LAB, STEE-EILAS o Equo apoyan la inicativa. La movilización social «logró detener la propuesta de utilizar la técnica de extracción conocida como fracking» sostienen, y aunque las instituciones aseguran que la técnica que se pretende utilizar en Subijana es convencional y «para nada una fractura hidráulica», desde Berriztu no contemplan la acción con los mismos ojos.

«Aunque una palabra como ‘fracking’ genera mayor alarma social, aún se contempla emplear una técnica no convencional, por lo que las diferencias no son tan grandes», aseguró Villamor. La asociación afirma que sería necesario construir cientos de pozos para extraer el gas del subsuelo alavés, «lo que supondría industrializar el territorio y terminar con su entorno natural». Además, ponen el acento en cuestiones como la acumulación de gas metano, que «podría causar fugas».

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