El Correo

Multan a un ertzaina en Vitoria por exceso de velocidad al acudir a una emergencia

Imagen de la calle Zaramaga donde se produjo la multa.
Imagen de la calle Zaramaga donde se produjo la multa. / Rafa Gutiérrez
  • El agente fue castigado con 300 euros y dos puntos de retirada del carné pese a que no conducía el coche camuflado

Un nuevo ertzaina ha recibido en su domicilio particular otra sanción por exceso de velocidad de 300 euros y dos puntos de retirada del carné cuando acudía de emergencia a una actuación, concretamente una riña tumultuaria en el hospital Txagorritxu de Vitoria. En este caso se da además la agravante de que el agente, un bilbaíno destinado en la capital alavesa, ni siquiera conducía el coche camuflado sin distintivos cuando saltó el radar, sino que lo hacía un compañero. Sin embargo, existe un protocolo en la Ertzaintza que responsabiliza a los policías con mando o más veteranos cuando no se puede identificar al conductor.

La infracción, considerada grave, se produjo el 18 de mayo a las tres menos cuarto de la tarde en la calle Zaramaga en dirección a Juan de Garay, aunque la notificación no se envió hasta agosto, cuando los dos miembros de la patrulla estaban de vacaciones, por lo que se identificó al agente que llevaba más tiempo en la Ertzaintza.

Aquel día, los agentes acudían a reforzar a otras patrullas en una incidencia en el hospital vitoriano que temieron pudiera complicarse. Se percataron de que el radar había saltado, por lo que se lo comunicaron de inmediato a su base. Circulaban a 79 kilómetros por hora en un tramo de 50. La Ley habilita a los policías, lo mismo que a los bomberos y a las ambulancias, considerados vehículos prioritarios, a no respetar determinadas normas de tráfico cuando se encuentren en una situación de emergencia y siempre que no pongan en riesgo a terceros.

Pagar a escote

El afectado dispone hasta el 1 de diciembre para presentar un pliego de descargo, en el que va a incluir un informe de su compañero, que asume que conducía el coche policial y otro de la jefatura de la unidad que refrenda esta versión.

En estos casos, la denuncia nunca llegaba al domicilio del agente en cuestión, sino que se anulaba previamente. Desde hace un tiempo, sin embargo, varios ertzainas han recibido denuncias similares. Un agente de Tráfico Bizkaia que conducía un coche camuflado de los que suelen llevar instalado el radar móvil y que perseguía a un conductor temerario por la zona de Rontegi el pasado 4 de agosto también fue denunciado con 100 euros. Sus compañeros han decidido pagar la multa a escote en solidaridad con el agente al entender injusta la sanción.

Otro ertzaina de Vitoria también fue sancionado por realizar un giro prohibido cuando se dirigía a cubrir un robo en un comercio el pasado 26 de septiembre. La patrulla quedó atrapada en un atasco en Portal de Gamarra con Portal de Villarreal. Al tratarse de la única unidad operativa en la zona, los ertzainas advirtieron a un policía local de que iban a realizar una maniobra ilegal para poder cumplir con su trabajo.

El sindicato Erne, mayoritario en la Ertzaintza, ya ha anunciado que va a asumir el pago de todas las denuncias similares que reciban sus afiliados y que las «judicializará». «Necesitamos llegar hasta el final de los procesos para que los tribunales se pronuncien y saber qué aconsejar a los ertzainas, porque si les decimos que respeten las normas para no ser multados y alguien se está tirando de una azotea, podrían estar incurriendo en responsabilidad penal», advierte Roberto Seijo, secretario general del sindicato.

El Departamento de Seguridad, sin valorar estos supuestos en concreto, advierte de que «pudiera darse el caso de que los agentes involucrados no hubieran notificado debidamente el estado operativo en que se encontraban, por lo que la emergencia no habría quedado registrada en el centro coordinador». En este caso, dice Seguridad, «la responsabilidad sería de los propios agentes, que cuando no actúan en situaciones de emergencia están obligados a cumplir las normas de circulación igual que el resto de la ciudadanía».

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