El Correo

Abetxuko pide al Ayuntamiento que respalde sus protestas contra los 'pichis'

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Una marcha recorrió este sábado las calles de Vitoria para acabar en la plaza de la Virgen Blanca. / Jesús Andrade

  • La asociación Uribe Nogales invita a los grupos municipales a presentar un manifiesto de apoyo frente a las denuncias de «acoso» lanzadas por el clan

La polémica abierta en torno a las movilizaciones iniciadas en Abetxuko para mostrar el rechazo a la ocupación de una casa de la calle El Cristo por miembros del clan de los 'Pichis' ha obligado a la asociación vecinal Uribe Nogales a buscar el respaldo del Ayuntamiento a lo que ellos mismos definen como «acciones pacíficas». Este lunes tres integrantes del colectivo han comparecido ante los grupos municipales para trasladarles la petición de que el Consistorio «se pronuncie y pida al Juzgado que la solución sea para ayer», así como «que realice un manifiesto apoyando el proyecto que la asociación de vecinos hace. Porque hoy el problema está en Abetxuko, pero mañana puede ser cualquier otro barrio u otra provincia», urgió Alberto, uno de los comparecientes.

«Queremos una solución, y no un parche, a un problema difícil. Y por eso os pido que hagáis un manifiesto en el que apoyáis y comprendéis estas actuaciones», agregó tras exponer cómo desde el clan y la asociación SOS Racismo se ha calificado estas manifestaciones como «acoso» contra los 'pichis'. Precisamente la familia denunció a un miembro de la asociación y al párroco de Abetxuko en el Juzgado de Instrucción número 3 de Vitoria por «coacciones y amenazas», cuyo archivo provisional se ha anunciado este lunes. Una decisión que el portavoz de SOS Racismo, Fede García, adelantó que recurrirá en los próximos días al estimar que «no está suficientemente justificada».

Una «usurpación»

Su compañero Gorka recordó cómo estas manifestaciones, primero paseos multitudinarios frente a la casa, luego caceroladas que se repetían día tras día y hasta una marcha desde el barrio hasta la Virgen Blanca con más de 2.000 personas- «tuvieron un detonante en octubre con el intento de hurto en una panadería con provocaciones y amenazas». Ante eso, Alberto calificó la presencia de esta familia «no como una ocupación, sino como una usurpación» y se cuestionó que «¿en qué ley pone que la comisión de un delito puede otorgar cualquier tipo de derecho?», en alusión al intento de los 'Pichis' de empadronarse y su petición de un piso social.

Tras escuchar a los vecinos, los grupos municipales mostraron su apoyo a las acciones llevadas a cabo, destacando su actuación pacífica. También incidieron en la entrada este lunes de Arantxa, la propietaria de la casa ocupada, en una residencia de la Diputación por su delicado estado de salud, cuyo drama describieron los comparecientes. Y el teniente de alcalde y responsable de Políticas Sociales, Peio López de Munain, abogó por esperar a que los tribunales decreten el desalojo de la familia.

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