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La Behobia - San Sebastián seduce a casi un millar de corredores alaveses

La pasada edición de la Behobia - San Sebastián.
La pasada edición de la Behobia - San Sebastián. / El Correo
  • Más de 900 atletas alaveses acudirán en autobuses y coches particulares este domingo a disputar la clásica carrera guipuzcoana que este año suma su 52 edición

Mientras los organizadores de esta tradicional y multitudinaria carrera (35.000 participantes) ultiman detalles, un total de 913 atletas alaveses se preparan para afrontarla con la mayor solvencia posible y con el objetivo de intentar disfrutar de esta prueba clásica del calendario vasco de carreras populares, que este año cumple su 52 edición.

Muchos de los deportistas que acudirán a la cita van a título personal y por su cuenta, en coches o en transporte público, pero otros muchos disputarán la prueba con el respaldo y la organización de clubes o agrupaciones alaveses. Es el caso de Running Fiz que fletará 3 autobuses con cerca de 165 atletas vitorianos con destino a 'la Behobia'.

Sus responsables reconocen que abrieron las inscripciones a primeros de octubre y «en 10 días se completaron las plazas». Mientras uno de los autobuses volverá al término de la carrera, otros dos autocares harán una parada a la vuelta para retomar fuerzas en una sidrería, con lo que su llegada a Vitoria se retrasará algo más.

Por otro lado, el heterogéneo colectivo de atletas 42.195, que ha estado «más centrado en la maratón de Nueva York», también tendrá representación en la prueba guipuzcoana, aunque este año no irán en autobús, como en ocasiones anteriores. Uno de sus portavoces, Víctor Perdiz, asegura que acudirán «unos 30 corredores» de esta asociación y destaca el mérito de Miguel del Pilar que «recién aterrizado de Nueva York irá a correr la Behobia».

El club de atletismo La Blanca también llevará a nivel de club a «una decena de atletas federados», comenta su responsable Mikel García Zurbano, entre ellos, Mamen Ledesma y la ganadora de la pasada edición, Raquel Gómez, recientemente fichadas por este club vitoriano.

La salida, la meta y los traslados

La cita para recorrer los espectaculares 20 kilómetros del recorrido es este domingo en Behobia, a escasos metros de la frontera francesa, junto al puente internacional. La hora de salida cambia en función la modalidad elegida. Así, a las 9.30 horas salen los que participan en silla de ruedas, a las 9.35 horas los patinadores y a partir de las 10 horas los atletas pedestres. El número tan elevado de corredores -cerca de 35.000- hace que la salida se haga por grupos. Por ello, la organización asigna una hora de salida en función del número de dorsal del corredor. Las salidas comienzan a las 10 horas y terminan a las 11.35 horas. Además, en el dorsal «se indica la hora de entrega de bolsa en la consigna y las liebres presentes en cada tiempo», aclara la organización, ya que es posible entregar la mochila en la salida y recogerla en la meta. Para facilitar el pistoletazo inicial el recinto de salida tiene tres vallados identificados por tiempos y por colores.

Por otra parte, la meta se sitúa en la Alameda del Boulevard de San Sebastián permitirá la recepción de corredores en un tiempo máximo de 2 horas y 45 minutos a partir de la salida. La meta está situada en pleno centro de la ciudad, por lo que el acceso a esa zona en vehículo particular es la peor opción posible. La organización recomienda aparcar los turismos en uno de los aparcamientos habilitados en la periferia y desplazarse al centro en autobús urbano.

El pronóstico del tiempo para este domingo en San Sebastián es de cielos muy nubosos con una alta probabilidad de lluvias.

El pronóstico del tiempo para este domingo en San Sebastián es de cielos muy nubosos con una alta probabilidad de lluvias. / El Correo

Los autobuses que acudan desde Vitoria deberán salir por la salida de Behobia (Iruña-Pamplona), dejando a los participantes en la zona de ZAISA III (N121-A), junto a la consigna, y partiendo hacia San Sebastián. El parking para autobuses estará situado en el estadio de Anoeta y en la plaza de toros Ilunbe con autobuses lanzadera desde la zona de llegada (Avda. Libertad) hasta Estadio de Anoeta.

También hay trenes desde San Sebastián y otras localidades, avituallamientos, en el recorrido y en la llegada, asistencia médica en siete puntos del recorrido, baños públicos en la salida, en algunos avituallamientos y en la llegada, duchas en los polideportivos Zuhaizti, Manteo, Velódromo Anoeta y cabinas en la Playa de la Concha, música, animación y hasta masajes en la plaza Oquendo.

Una carrera con vistas

A diferencia de las carreras vitorianas, que suelen ser bastante planas, la prueba guipuzcoana tiene un total de 192 metros de desnivel positivo. Aunque la salida y la meta están a 5 metros sobre el nivel del mar, la carrera pasa por una cota máxima de 80 metros, en el kilómetro 7,2, y cuenta con varios altos que podrán las pulsaciones de los atletas al máximo.

La carrera comienza junto al río Bidasoa en un tramo llano que acaba en la primera subida de 200 metros hacia Irún. Un par de kilómetros después hay otros 300 metros de pendiente dura en Ventas de Irún, con una zona de pequeños toboganes, antes de afrontar el alto de Arretxe (Km 3'4). La siguiente bajada es el momento de recuperar, antes de afrontar la subida a Gaintxurizketa, en el que se respira un ambiente similar al de las grandes vueltas ciclistas.

El alto de Gaitxurizketa, con 2,5 kilómetros de subida, comienza suave pero que se va endureciendo (Km. 8). De nuevo tiempo el recorrido da un respiro para recuperar en la larga bajada hacia Rentería. Tras pasar el ecuador de la prueba se sigue bajando para llegar al tramo llano más largo de la carrera. Pero en el kilómetro 13 tras atravesar Rentería los corredores deben ascender Capuchinos, con unos muy duros metros finales, para comenzar a bajar hacia Pasajes disfrutando de la bajada y de las excepcionales vistas a su bahía y al puerto.

A 5 kilómetros de meta se encuentra la pequeña subida y bajada de Buenavista y después la subida del alto de Miracruz (km. 17) comienza la bajada hacia el barrio de Gros (km. 18) y hacia el centro de la capital guipuzcoana, por las animadas calles donostiarras donde los espectadores hacen pasillo a los corredores.

Con estos ingredientes, y si el tiempo acompaña, la veterana Behobia-San Sebastián volverá a ser una fiesta del running a la que se sumarán, un año más, centenares de alaveses.

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