El Correo

Álava descubre sus nuevos encantos

Aficionados del Sporting se fotografían ante el símbolo ‘green’ de la plaza de la Virgen Blanca
Aficionados del Sporting se fotografían ante el símbolo ‘green’ de la plaza de la Virgen Blanca / rafa gutiérrez
  • Al reclamo patrimonial y gastronómico se suma el gancho de las rutas literarias, las citas deportivas y eventos como Ardoaraba

«La joya olvidada del País Vasco». Con esta expresión se refería a Vitoria, hace apenas tres años, un cronista del diario británico ‘The Telegraph’. Sorpresa y halago a partes iguales. Desde entonces, la ciudad ha consolidado el atractivo de su oferta patrimonial (la ‘almendra’, es la ‘almendra’, irrenunciable), y Álava tiene un ‘punch’ de referencia con el enoturismo. Pero ya hay otras variables en juego. Y cuando se fusionan se desata esa especie de tormenta perfecta que, como sucedió en el puente de Todos los Santos, arrasa hoteles, restaurantes y bares.

El efecto Primera División es un gancho que no se está dispuesto a desperdiciar. Otro –si se quiere más fortuito– ha obligado a muchos a ponerse las pilas:el éxito de la novela ‘El silencio de la ciudad blanca’. El parque de Salburua, el corazón del Anillo Verde, también genera adicción. El visitante lanza ya preguntas concretas. Lo mismo sucede con el Jardín Botánico de Santa Catalina –visitado recientemente por touroperadores japoneses– y las propuestas enogastronómicas.

En este punto, la feria Ardoaraba que se celebrará durante el puente de la Inmaculada (4, 5, 6, 7 y 8 de diciembre) presagia otro periodo redondo para la hostelería –siempre y cuando el tiempo arrope–. «La edición del pasado año fue espectacular para nosotros», rememora Diana García, del Hotel Centro de Vitoria. El Alavés jugará también ese fin de semana en Mendizorroza ante Las Palmas. No arrastrará tanto aficionado como Osasuna, RealSociedad, Barcelona, Athletic... Pero es un factor que suma.

«Trabajamos con el Alavés para enviar información y promocionar Álava. Incluso tenemos intención de hacer acciones puntuales en alguna ciudad». Cristina González, diputada responsable del área de Turismo, defiende que los eventos deportivos (fútbol, triatlón, maratón, Euskalgym) atraen a muchas familias y «todas estas actividades las vamos a aprovechar al máximo».

La misma tesis sostiene el Ayuntamiento que, además, intenta amarrar la condición de sede «de citas deportivas que, sin ser de élite, traen a un gran número de competidores y equipos». De élite es la Copa del Rey de Baloncesto, que se disputará del 16 al 19 de febrero, y ya ha soltado un buen latigazo. «Lo tenemos todo cubierto para esas fechas. Incluso nos han ofrecido recomprar esas reservas». Asier Aguirre, gerente del Hotel Boulevard, aficionado al baloncesto, tiene claro que el evento marcará un hito de ocupación. Y, con esa misma perspectiva, es uno de los profesionales del sector que tuvo que empaparse del thriller de Eva García Sáenz de Urturi. «Nos venía tanta gente preguntando por los sitios en los que aparecen los cadáveres, por los lugares que se citan en el libro, que me lo leí rápido». La respuesta ‘oficial’ ha llegado en forma de rutas literarias de éxito –además de la que recorre los escenarios del inspector ‘Kraken’, la de ‘El caso de los amores proscritos’, de Marta Extramiana–.

Aguirre tiene claro que el turismo ‘progresa adecuadamente’ como recurso en la ciudad –mueve una previsión de 30.000 pernoctaciones en sus 90 habitaciones–. En su caso, un 1,8 de ratio de ocupación media (1,9 es el alcanzado en la provincia). «Sí, cada vez más gente se queda dos días», refrenda Eric Van Elsen, de Jardines de Aristi. La proximidad de su apartahotel a Salburua no deja lugar a dudas de las preferencias de su clientela: naturaleza y deporte.

Escapismo y cruceristas

Eric Van Elsen sostiene que los precios «prohibitivos» del alojamiento en San Sebastián y «más caros» que ofrece Bilbao han consolidado a Vitoria como base de operaciones para una serie de excursiones radiales. «Pero la realidad es que los turistas están descubriendo una ciudad que no esperaban. Por fin viene gente expresamente a conocerla». Y lo hacen, incluso, por vías singulares. Un ejemplo: las ‘room escape’.

El escapismo está tan en auge que genera oleadas de visitantes. De hecho, el Ayuntamiento colabora con estas salas en las que grupos de cuatro o cinco personas tienen 75 minutos para resolver enigmas y encontrar una salida. En torno a 7.000 han pasado en lo que va de año por una de ellas (‘Password’). Se trata de aprovechar las corrientes de aficionados a esta fórmula de juego de localidades como Santander, Pamplona, Donosti, Castro Urdiales, Logroño o Bilbao para ‘vender ciudad’.

Herramientas distintas para un mismo fin. Y una esencia:«Los turistas buscan una experiencia. Por eso el libro de ‘El silencio de la ciudad blanca’ tiene éxito». Y por eso, añade la diputada Cristina González, en Álava se apuesta por superar las catas de vinos y las visitas a bodegas. Reescribir la fórmula californiana de Napa:si hay que ir de pícnic, se va; si hay que asar unas chuletillas, se entregan los sarmientos. Y en la artesanía, «entrar en los talleres, tocar el barro o pintar».

La cuenta pendiente es la oferta cohesionada de Álava (aglutinar las propuestas de varias cuadrillas). Pero no siendo ésta aún consistente, la realidad es que ya aporta sorpresas. Las excursiones a las salinas de Añana y a dos iglesias cercanas a Salvatierra (Alaiza y Gaceo) son «un éxito» en el menú de visitas que se ofrecen a los cruceristas que atracan en Bilbao. La chispa puede saltar desde cualquier rincón con historia. Sea real o de ficción.

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