El Correo

La patata alavesa se reinventa

Paturpat, en la imagen una sección de su factoría, aspira a ocupar un nicho de mercado con sus productos basados en la patata.
Paturpat, en la imagen una sección de su factoría, aspira a ocupar un nicho de mercado con sus productos basados en la patata. / Rafa Gutiérrez
  • La cooperativa Udapa crea la marca ‘depatata’, tubérculos pelados y listos para consumir que estarán en el mercado a fin de año

La patata alavesa se moderniza y se prepara para un futuro que en muchos casos ya es presente. Lo hace adaptándose a los nuevos hábitos de consumo de la población joven, que cada vez demanda más productos listos para consumir. Bajo el paraguas de la cooperativa agraria alavesa Udapa ha nacido Paturpat, una empresa que acaba de comenzar su actividad y que pretende estar implantada en el mercado a finales de este año. A través de la marca ‘depatata’, se ofrece al consumidor un producto pelado, troceado y procesado térmicamente, sin ningún tipo de aditivos ni colorantes.

Esta nueva cooperativa ha contado con la ayuda económica del departamento de Desarrollo Económico del Gobierno vasco y es fruto de más de dos años de trabajo conjunto entre el departamento de I+D+i de Udapa y Azti, centro tecnológico especializado en la investigación alimentaria perteneciente a la corporación Tecnalia. El proceso de producción se basa en el cortado de diferentes formatos (bastones para frito, bravas, para ensaladas o ensaladillas, panaderas, parisina y para tortilla), la cocción en vapor y el envasado al vacío, generando un producto listo para comer. Las variedades que se emplean son monalisa y agria, empaquetadas en bolsas de 450 gramos, dos o cinco kilos. El resultado es una patata natural, con un punto de cocción similar al obtenido en las cocinas caseras. Un producto pensado para aquellos que estén cansados de pelar tubérculos.

Paturpat es ahora mismo la única empresa que ofrece patatas en quinta gama en Álava y «una de las pioneras en España», según afirma Koldo López de Robles, director de la cooperativa. Por ello, confían en llegar a todo el país. Con la marca ‘depatata’ prevén comercializar tres millones de kilos en el año 2017, creando en la primera fase 12 puestos de trabajo. En 2018 se espera que sean cuatro millones de kilos y en 2019, cinco.

Previsiones optimistas

El número de empleados también será ascendente. Según las previsiones que maneja la firma, alcanzarán los dieciséis en 2018 y cuatro más en 2019. Pero es que, además, con Paturpat «se consiguen sinergias con Udapa por el control del producto en el campo. Estas colaboraciones con Udapa y los productores van a servir para consolidar e incluso relanzar el cultivo de patata en Álava», pronostica López de Robles.

Con esta nueva rama de producción, la patata alavesa se abre también a otros negocios más allá de los supermercados, ya que están pensado para tres segmentos del mercado. En primer lugar, para la industria de precocinados, ofreciendo un ingrediente más para los platos que se elaboren. Se trata de un producto de alto valor añadido que permite rebajar los costes de fabricación y elaboración. En segundo término, para el sector ‘horeca’ (hoteles, restauración y catering) proporciona comodidad en la preparación con ahorro de tiempo y costes.

Y por último para el ‘retail’; es decir, los lineales de los supermercados a los que puede acceder cualquier comprador que quiera un producto fácil y rápido de preparar. Estos productos de quinta gama son un primer paso, pero en Paturpat siguen trabajando en el I+D+i con la intención de ampliar la línea y ofrecer novedades a una generación que cada vez pasa menos tiempo en la cocina.

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