El Correo

La Diputación da el penúltimo paso para reformar la N-240

El Proyecto.
El Proyecto. / G. H.
  • Adjudica la redacción del proyecto por 178.000 euros antes de licitar una obra que resolverá uno de los tramos más peligrosos de la red foral

La Diputación alavesa enfila ya la recta final hacia la ejecución de una de las principales obras en materia de carreteras prevista para esta legislatura. La redacción del proyecto constructivo para la reforma de la N-240, que concentra más de 200 accidentes desde el año 2000 en el tramo que se va a acondicionar, entre los puntos kilométricos 16,7 y 19,9, se adjudicará en el próximo consejo de diputados por 177.749 euros, casi 100.000 por debajo del precio de salida. Se trata del penúltimo paso para que los operarios desembarquen en esta transitada vía –antes habrá que licitar la obra, con un presupuesto inicial en torno a los ocho millones– con el objetivo de acabar sobre el asfalto con uno de los puntos más peligrosos marcados en la red foral.

La firma que se encargará de redactar el proyecto tendrá cinco meses para llevar a cabo esta tarea –a la que aspiraban un total de 13 empresas y UTEs– con la vista puesta en que la actuación en la N-240 arranque a lo largo de 2017. El plan que elaborará la adjudicataria determinará las soluciones más adecuadas para la reforma de la carretera a partir del trazado básico definido por el Departamento foral de Infraestructuras Viarias y Movilidad. Ese dibujo es resultado de un trabajo previo con las instituciones implicadas en la intervención, un intercambio de propuestas con la plataforma Legutio Bizirik y contactos con los grupos junteros, explica el diputado del área, Josu López Ubierna. «Todo ello con el objetivo de lograr el máximo consenso», apunta.

De esas conversaciones ha resultado un proyecto para un tramo de 3,2 kilómetros que hoy presenta importantes problemas de seguridad vial. Los más de 200 siniestros registrados en tres lustros con un centenar largo de heridos y cinco víctimas mortales, la última en enero de este mismo año, dan ejemplo de ello. Entre los ‘obstáculos’ que los conductores se encuentran en su trayecto por esta vía, que une Vitoria y Bilbao, aparecen curvas de radio reducido tras el puente sobre el pantano –el punto más conflictivo–, los fuertes cambios de rasante que hacen perder visibilidad al volante, los cruces peligrosos, como el de Elosu, o los accesos «desordenados» a caminos agrícolas y propiedades que se reparten a los lados de la carretera.

Integración paisajística

El doble objetivo de la obra, recalca el socialista López Ubierna, es «mejorar la seguridad de los conductores y peatones» que se mueven entre los puntos kilométricos donde se va a actuar que coinciden, además, con la salida de Legutiano hacia la capital vizcaína y el cruce de Ollerías. Los operarios aprovecharán el trazado actual de ese tramo –salvo en el primer kilómetro– para eliminar las curvas con peligro que se presentan ante el conductor después del puente de Santa Engracia, habilitar un nuevo enlace con Elosu u ordenar los desvíos a las diferentes parcelas. Pero la intervención contempla también un apartado de «restauración ambiental e integración paisajística» de la futura vía, que garantizará el paso de fauna.

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