El Correo

Llodio encarga un nuevo estudio para valorar el riesgo del amianto en Latiorro

Vista exterior del colegio Latiorro.
Vista exterior del colegio Latiorro. / Sandra Espinosa
  • El Ayuntamiento se compromete a retirar el material contaminante si lo recomienda el informe de los expertos

El Ayuntamiento de Llodio «retirará el amianto del colegio Latiorro si lo recomienda el estudio que hemos encargado», ha explicado el portavoz del equipo de gobierno, Jon Ander Altube, que daba respuesta así a la preocupación de algunas familias del centro, que constataron la existencia de uralitas deterioradas en las zonas de paso desde los edificios de aulas a los gimnasios. «Queremos actuar con responsabilidad y si hay algún problema resolverlo porque son temas que generan mucha alarma», ha añadido Altube.

La empresa que realizará el estudio es Novotec, la misma que elaboró el inventario de amianto en los edificios municipales. Este documento «se encargó por motivos de salud laboral» en 2013 después de que CC OO denunciara que los trabajadores municipales manipulaban amianto y de que un informe de Osalan obligara al Ayuntamiento a adoptar medidas inminentes.

Las familias, preocupadas por la presencia de asbesto en el colegio, señalan que «en los preliminares, el estudio dice que para evaluar los riesgos hay que tomar muestras y eso no se ha hecho». Además, en su opinión, la uralita «ha agotado ya su vida útil». A pesar de todo, y aunque está cubierta con una chapa metálica, «eso no impide que haya goteras, que los críos jueguen al balón y las golpeen o que se hayan desprendido algunos trozos», un extremo que preocupa a las familias con menores escolarizados en el centro.

Contacto

Los responsables municipales aseguran que se han mantenido en contacto permanente con las familias y la dirección del centro. Altube insistió en que la mayor parte de las uralitas del colegio «están encapsuladas» porque todos los tejados se cubrieron con chapas metálicas. A su juicio, «el amianto es peligroso cuando se manipula» y es el riesgo de deterioro y la alarma de los vecinos lo que ha motivado la orden para elaborar un nuevo estudio que evalúe los riesgos.

Para las familias, el hecho de que el amianto esté en contacto directo con la atmósfera, termina deteriorando el material y «podrían desprenderse fibras con las que el alumnado está en contacto». De hecho, una parte de las uralitas que protegían la zona infantil se retiró en 2001 y 2002, pero otras simplemente se taparon. Las familias no entienden las razones por las que se retiró parte de las cubiertas y otras, no.

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