El Correo

Seis horas sin tranvía a Ibaiondo

La imagen muestra la cabecera del convoy fuera de los raíles.
La imagen muestra la cabecera del convoy fuera de los raíles. / Daniel González
  • Una colisión con un coche en la rotonda de Duque de Wellington originó trastornos en el tráfico desde las ocho de la mañana a las dos de la tarde

La maldición que parece acechar al tranvía a su paso por la calle Duque de Wellington volvió a protagonizar ayer la jornada a cuenta de la colisión entre el metro ligero y un volkswagen familiar blanco en la rotonda que conecta esta calle con el Bulevar de Euskal Herria. Sucedió a las 8.15, cuando el convoy enfilaba la curva que le permite entrar en la rotonda. Pese a haber un semáforo en ese punto para evitar accidentes, el vehículo no frenó a tiempo y golpeó la esquina de la cabina del tranvía, a la altura del faro. Un punto crítico, ya que aunque no fue un impacto fuerte logró sacar la unidad de sus raíles. Tanto el turismo como la cabina apenas presentaban daños y las dos ocupantes del coche no precisaron ser trasladadas a un centro sanitario.

Pero lo que podía haber quedado en un susto sin heridos se convirtió en una pesadilla para pasajeros y conductores. El convoy quedó atravesado en la calzada, lo que obligó a desviar el tráfico que venía desde Bulevar de Euskal Herria –dirección Zabalgana– a Duque de Wellington. Y a los conductores que iban por esta arteria se les derivó por Senda Valentín de Foronda. La línea 7 de Tuvisa también tuvo que variar su ruta, lo que anuló sus paradas en José Achotegui y la calle México. Sólo a las dos de la tarde, una vez se logró encajar de nuevo el convoy a los raíles, se abrió toda la rotonda al tráfico.

Retrasos en la línea

Por su parte, el ramal de Ibaiondo a Angulema estuvo cortado hasta las 14.15 horas, lo que supuso seis horas sin servicio entre las cocheras y la marquesina de Honduras, y retrasos en el tramo del centro, que sólo contó con la frecuencia de Abetxuko. Mientras tanto, los operarios trabajaron a contrarreloj para retirar el tranvía de la carretera usando gatos hidráulicos para elevarlo. Una labor que les llevó buena parte de la mañana, hasta que a las 13.37 lograron hacer que la unidad arrancase. Tocaba entonces limpiar la calzada y una reparación urgente de la vía antes de restablecer el servicio. Afortunadamente, al ser sábado, los problemas de tráfico fueron menores que que en un día laborable.

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