El Correo

«Lo mejor de mi vida: mi familia y haber sido alcalde de Vitoria», confiesa Maroto en su último pleno

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Javier Maroto, junto a Leticia Comerón, la nueva portavoz municipal del PP, antes del último pleno. / Rafa Gutiérrez

  • El exregidor, ya diputado, era hasta este viernes el corporativo con mayor experiencia en el Consistorio de la capital alavesa

Javier Maroto (PP) ha dejado este viernes el cargo de concejal de Vitoria para ser diputado después de 17 años en el Ayuntamiento. Cuatro de alcalde, ocho como ‘mano derecha’ de Alfonso Alonso y cinco en las funciones de portavoz del principal grupo de la oposición. Desde hace diez días ya ocupa un escaño en la Carrera de San Jerónimo y, de hecho, mañana participará en la votación para la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno. Hasta ahora era el corporativo con mayor experiencia en el Consistorio de la capital alavesa y ese título recaerá sobre el líder del PSE en la capital alavesa, Peio López de Munain.

Tras meses de ausencia del día a día municipal, Maroto pone rumbo a Madrid y asume una decisión que califica como «dolorosa». Ya se había convertido en uno de los principales portavoces de la calle Génova tras su nombramiento como vicesecretario de Política Sectorial y finalmente ha dado el relevo como portavoz del PP a Leticia Comerón, que ya había asumido estas labores de manera oficiosa desde la salida de su grupo del Gobierno local, el 13 de junio de 2015.

El antiguo regidor había reiterado en declaraciones públicas que su deseo era continuar toda la legislatura e intentar recuperar el poder en 2020, pero su presencia en las dependencias de la plaza de España era ocasional y los rumores sobre su marcha flotaban en el aire desde que EH Bildu, PNV, Podemos e Irabazi sumaron fuerzas para ‘desalojarle’ de la Alcaldía en junio del pasado año por sus críticas al sistema de ayudas sociales. Había ganado las elecciones con 3.000 votos más respecto a los comicios anteriores, pero la unión del resto de partidos orquestada por Miren Larrion en torno a la figura de Gorka Urtaran, que había quedado tercero, le dejó sin ‘makila’.

En la despedida de Javier Maroto del pleno ha habido tres estilos bien diferenciados. Los más novatos en el Ayuntamiento se ciñeron a desearle lo mejor en lo personal. Los que cuentan con una experiencia más dilatada, por su parte, salpicaron el pleno de anécdotas personales. «¿Te acuerdas aquel día entre semana que acabamos a las cuatro de la mañana en tu casa porque no había un lugar donde tomarse un gintonic?», ha cuestionado Antxon Belakortu, de EH Bildu, lo que ha provocado la carcajada del resto de ediles. Y Leticia Comerón, su sustituta en el cargo de portavoz del PP, que ha roto a llorar mientras recordaba sus años de trabajo.

Maroto ha intentado controlar la emoción y ha destacado tres momentos de su carrera profesional: el día que concedieron a Vitoria el título de 'Green Capital' en Bruselas, el 20 de octubre de 2011 cuando ETA anunció el «cese definitivo de la violencia» y otro más particular que tuvo lugar en un encuentro con una vecina. «Se le habían roto las gafas al tropezar con una obra que había en la calle y me dijo que si gastaba ese dinero no iba a tener para comer. Le expliqué que existía un expediente de responsabilidad patrimonial con el que podía sufragar ese gasto y al día siguiente me esperó a la puerta del Ayuntamiento con una bolsa de rosquillas», ha relatado el exalcalde, quien ha finalizado su intervención asegurando que lo mejor que le ha pasado en la vida es «su familia y ser alcalde de Vitoria».

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