El Correo

«La risa nos protege del miedo»

«El cine y la televisión se olvidan de ti, pero el teatro es más fiel, es un leal aliado», asegura el intérprete.
«El cine y la televisión se olvidan de ti, pero el teatro es más fiel, es un leal aliado», asegura el intérprete. / Igor Aizpuru
  • El actor Luis Bermejo interpreta hoy, en Vitoria, a un ‘clown’ en horas bajas en ‘El minuto del payaso’

Llevaba la cara empolvada de blanco nuclear y el rimmel de los ojos corrido de tanto llorar. Los labios rojos le dibujaban una mueca de profundísima tristeza y hasta la flor de la solapa la tenía marchita, como si se hubiera cansado ella también de seguirle el juego a tanta risa impostada. Como ese ‘clown’ del cuadro, algo kitsch, que colgaba de los salones de media España hasta no hace tanto, ‘La hora del payaso’, el montaje que presenta hoy el actor Luis Bermejo en el Jesús Ibáñez de Matauco (20.30 horas), dentro del Festival Internacional de Teatro, retrata las miserias de esos hombres que parecen siempre dispuestos a darlo todo para hacer reír al personal.

Como ese Krusty de Los Simpson, tan cínico, tan crápula, tan alcoholizado y tan –pero tan– inseguro de sí mismo a pesar de todo, el payaso al que Bermejo le toma prestada la nariz muestra sus claroscuros en un monólogo de ritmo endiablado capaz de arrancar la carcajada del público, para después tornar en una suerte de sesión de psicoanálisis en la que el ‘clown’ «desnuda su alma, repasa su vida y sus experiencias», adelanta el actor.

El montaje está ambientado en ese intensísimo momento de introspección en que el payaso se prepara, en el camerino, para salir a escena. «Acude a una gala internacional y está muy nervioso porque, entre el público hay un productor de televisión que le va a contratar para un programa de noche», explica el intérprete. «Comienza a hacer reflexiones en voz alta, hace asistir al espectador a confesiones hasta que, en un momento dado, cansado de esperar, decide romper, cambia y se replantea todo», asegura el actor, que llegó a estar nominado para los Goya por la película ‘Una palabra tuya’ ha participado en varias series como la malograda versión cañí de ‘Cheers’y ‘La familia Mata’, y que, por tanto, conoce a la perfección el juego del negocio televisivo, con ese duro peregrinaje por los castings que lleva a algunos intérpretes a arrojar la toalla.

– Y usted, harto de esperar a que sonara el teléfono, ¿también ha estado a punto de dejar su carrera?

– ¡Claro! Hay veces que dan ganas de dejarlo todo. El de actor es un oficio muy frágil, muy vulnerable, en el que, de pronto, desapareces. La tele y el cine se olvidan de ti. Pero el teatro, no. Es más fiel, es un leal aliado.

En las ciudades en las que el montaje ha levantado el telón, tanto la crítica como el público han valorado el papel de Bermejo, que carga a las costillas con el peso de la obra, dirigida Fernando Soto. «Es un texto muy inteligente, hay partes mágicas en las que se demuestra que el humor nos defiende del miedo», elogia el intérprete, que presume de haber alcanzado el centenar de funciones con ‘El minuto del payaso’. «Y eso, hoy en día, es bastante difícil», apostilla. «Las instituciones deberían promocionar y educar para que el espectador adquiriera el hábito de acudir al teatro», clama el actor, con la nariz roja, dispuesto para salir a escena. Y contar las memorias de un payaso triste.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate