El Correo

Álava abre la puerta a recargar el IBI hasta un 50% a las viviendas vacías

Algunos cálculos apuntan a la existencia de casi 18.000 viviendas vacías en la capital alavesa.
Algunos cálculos apuntan a la existencia de casi 18.000 viviendas vacías en la capital alavesa. / IGOR AIZPURU
  • PNV, EH Bildu y PSE aprueban en las Juntas Generales dar vía libre a los ayuntamientos para aumentar la factura a todos los inmuebles sin nadie empadronado

El debate sobre la aplicación de un gravamen a las viviendas vacías llevaba años instalado en el territorio y ayer las Juntas Generales dieron un primer, y definitivo, paso para resolver la cuestión mediante un cambio normativo que abre la puerta a los ayuntamientos que quieran cobrar un ‘extra’ por estas propiedades. La modificación de la norma foral que regula el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) –aprobada en comisión por PNV, EH Bildu y PSE, y ahora pendiente del visto bueno definitivo en pleno– da poder absoluto a los consistorios para realizar «un recargo de hasta el 50% en la cuota líquida» de este tributo, el más jugoso para las arcas municipales y que en el caso de Vitoria, por ejemplo, se tradujo en el ingreso de unos 45,1 millones de euros en 2015.

El asunto quedará liquidado en este otoño ‘caliente’ para la Cámara alavesa en materia fiscal donde la izquierda defenderá la reforma de diversos impuestos. El principal grupo juntero alineado en este frente, EH Bildu, propuso precisamente en julio el cambio del IBI para recargar la factura a los inmuebles vacíos que, según el cálculo del Observatorio Vasco de la Vivienda, conformarían un parque de casi 18.000 unidades en Álava, 7.000 de ellas ubicadas en la capital. Su planteamiento pasaba por establecer un gravamen de hasta el 150% y, aunque las Juntas Generales acordaron entonces su toma en consideración por unanimidad, la iniciativa salió ayer adelante con matices. Con importantes matices. La entrada de PNV en el diseño de esa proposición normativa redujo el porcentaje límite de carga extra a aplicar al 50% –los jeltzales planteaban en un primer momento uno inferior, un 25% máximo– a partir del próximo ejercicio.

El cambio, que fructificó a través de una enmienda transaccional apoyada también por los socialistas, coincide con lo aprobado meses atrás por Bizkaia. Tanto en los grupos que firmaron la modificación del IBI para cargar las propiedades donde no hubiera nadie empadronado como en el porcentaje establecido como límite a gravar. Pero el primer territorio en adoptar alguna medida en torno a las casas vacías fue Gipuzkoa, que ya abordó el asunto en la pasada legislatura –con la coalición independentista al frente de la Diputación– con un recargo del 150% aunque, tras las elecciones municipales, en muchos ayuntamientos donde se había asumido como Bergara o Zarautz se decidió cambiar de criterio.

«Subida injusta», según el PP

La propuesta que ayer obtuvo el visto bueno en la Cámara alavesa, eso sí, no se reduce a una cuestión de gravamen sino que contempla también bonificaciones de hasta el 99% de la cuota íntegra del IBI en aquellas viviendas habituales cuya unidad familiar sume una renta inferior a 42.000 euros anuales. No salió adelante, en cambio, la iniciativa de Irabazi –a la que se unió después Podemos– para «bonificar la eficiencia energética». El recargo aprobado, agregó José Damián García-Moreno desde este partido, «se queda en una ‘raquítica’ tercera parte de la propuesta inicial de EH Bildu».

La popular Ana Morales tampoco ahorró críticas hacia la modificación del impuesto acordada «por lo injusto del incremento». La subida, señaló, afectará a las segundas residencias –o no habituales– en una provincia donde muchos vecinos de la capital «siguen manteniendo un vínculo con su lugar de origen». La juntera del PP –que advirtió de que la medida calca la normativa vizcaína pese a existir aquí unos tipos impositivos «más altos»– puso como ejemplo las personas mayores que hoy viven en Vitoria pero mantienen su casa «en la zona rural».

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