El Correo

Homenaje a la reina del campo alavés

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El ambiente de la feria se adueñó de la plaza de la localidad, con productos artesanos y numeroso público. / S. L. de P.

  • La Feria de la Patata reúne a cientos de personas en Espejo en una cita en la que se pusieron a la venta 20.000 kilos

Tres remolques cargados de sacos y sacos de hermosos tubérculos daban la bienvenida en la entrada del pueblo a los asistentes de la vigesimoquinta edición de la Feria de la Patata de Valdegovía, celebrada ayer en Espejo. Productores de Villanueva de Valdegovía, Villamaderne y Villanañe ofrecían en sus tractores los sacos de 25 kilos –de las variedades spunta, kenebec y monalisa– a un precio de 15 euros. Se pusieron a disposición del público, que cargaba a buen ritmo los maleteros de coches y furgonetas, 20.000 kilos de patata de la zona.

La agradable temperatura y la ausencia de lluvia animó a que cientos de personas se acercaran hasta Espejo, aunque los labradores notaron menos presencia de público que en ocasiones anteriores. «Las ventas van regular, cuando se hacía en febrero venía muchísima más gente. Quizás hoy nos ha podido afectar que juega el Alavés», reconocía uno de ellos en el parking donde se situaban los tractores, el único lugar del pueblo en el que se podían comprar las patatas.

«Este año la cosecha ha sido un poco más baja de lo normal, un 20% menos que otros cursos, porque se sembró más tarde», añadía. El ambiente más festivo se vivía mientras en la plaza, ‘ocupada’ por el mercado de productores y artesanos venidos de toda Euskadi, La Rioja, Navarra, Cantabria, Castilla y León y Asturias. Las cestas de mimbre y los cubiertos de madera convivían con miel, conservas, embutidos, verduras, panes o pastel vasco.

El Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario, Neiker-Tecnalia, también estuvo presente con un stand en el que presentó sus proyectos sobre patata en lo referente a creación de nuevas variedades. «Es un proceso de investigación que puede durar en torno a ocho o nueve años. Las últimas variedades las registramos en 2014 y ahora estamos con la labor comercial. La variedad entzia es un tipo de patata morada, perfecta para chips y con muchos antioxidantes, y la miren es muy buena para cocer y hervir», explicaba una de las investigadoras. Además, se dieron a conocer la variedad gorbea, que Udapa comercializa con Eusko Label, y la zorba, cuya licencia adquirió la cadena de restaurantes de comida rápida McDonald’s en Alemania.

Demostración de trilla

La jornada estuvo amenizada por la fanfarre Gesaltza, que no paró de tocar mientras los asistentes disfrutaban del partido de pelota que enfrentó a Arturo Arbizu e Iñigo Pascual contra Aritz Lasa y Mikel Goñi o daban buena cuenta de las patatas con chorizo preparadas por los cocineros de Boilur. La Federación de Sociedades Gastronómicas de Álava repartió cerca de 800 raciones del tradicional plato, un banquete popular para el que se utilizaron 250 kilos de tubérculos alaveses y 25 de chorizo. «Otros años hemos hecho patatas con setas, pero éste como parece que no había muchas en el monte las hemos cambiado por chorizo», compartía Silvestre Aracama, miembro del grupo, mientras la cola para hacerse con una ración acompañada por un vasito de vino no paraba de crecer.

Tras llenar el estómago, los tiempos pasados regresaron a Espejo con la demostración del funcionamiento de una trilladora antigua, un momento que dejó boquiabiertos a los más pequeños y llenó de nostalgia a sus mayores. «Recuerdo que cuando terminabas te picaba todo el cuerpo, y había que ir al río a lavarse porque no teníamos agua en casa…», comentaba uno de los espectadores sin perder detalle de la muestra. Sin embargo, el momento más emocionante se vivió durante el homenaje a la Fonda Ruiz, un establecimiento del pueblo regentado ahora por la tercera generación que durante más de cien años ha hecho las veces de bar, restaurante, carnicería, oficina de correos o estanco.

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