El Correo

El cierre del pub HF ahonda la crisis hostelera en San Prudencio

El pub HF ya no estuvo ayer abierto a la clientela en la calle San Prudencio.
El pub HF ya no estuvo ayer abierto a la clientela en la calle San Prudencio. / I. Aizpuru
  • La «elevada» renta, el «ocaso de la calle» y seis cierres en lo que va de 2016 por incumplir los horarios motivan que baje la persiana un local con 23 años de historia

Ayer ya no abrió sus puertas el pub HF de San Prudencio. La hostelería de la capital pierde uno de sus locales singulares, que abría de lunes a domingo a partir de las seis de la tarde y que reunía, sobre todo en días de labor, a una clientela fiel. «Siempre teníamos gente, también porque en Vitoria entre semana, hasta el jueves, el ambiente es escaso», relataba ayer a EL CORREO Helen. Ella, junto a su marido Floren y su hermana Arantza, han estado al frente del negocio durante los últimos 23 años.

Pero ya han dicho ‘basta’. «Nos íbamos quedando solos en la calle», sobre todo en el tramo entre San Antonio y Dato, recuerda, tras la desaparición de los Cines Guridi o los cierres del Oker –el chef Josean Merino proyectó abrir en ese local una taberna marinera– y del Entrepuentes –ha durado poco más de un año en el espacio que antes ocupó el Juke Box–. La crisis económica ha golpeado con dureza al sector hostelero y, sobre todo, a algunos bares del centro y del Ensanche.

«Tenemos que soportar alquileres imposibles, rentas elevadas que en muchos casos se han llevado por delante negocios. Nosotros hemos podido resistir a duras penas este último año, pero ha llegado un momento en que nos es imposible seguir acumulando más perdidas», añade Helen. En este sentido, 2016 no ha sido un ejercicio fácil para el HF porque ha tenido que soportar seis cierres «por parte del Ayuntamiento de Vitoria por incumplir los horarios y cerrar tarde. Seis sanciones en apenas nueve meses, que se dice pronto», enfatiza.

Además, buena parte de estas multas llegaban en fin de semana «y si alguien venía en esos días a tomarse un vino o una copa y estábamos cerrados un sábado o un domingo, al siguiente ‘finde’ ya no vuelven». Los hábitos «también han ido cambiando y San Prudencio ha perdido mucho fuelle en los últimos años. La gente de Vitoria igual viene a esta zona a última hora», justifica.

El antiguo Hotel Frontón

También reconoce Helen que «el hecho de no tener cocina» limitaba la oferta «porque no podíamos poner pintxos». Eso sí, «el ambiente que hemos vivido allí ha sido siempre magnífico, como la atención recibida; muchos clientes éramos habituales», apuntaba ayer uno de esos ‘parroquianos’ que el pasado sábado estuvo «tomando una copa y el domingo un vino». Ya no podrá repetir.

El HF –que antes fue el bar Faltas tú– cogió las iniciales del Hotel Frontón, fundado hace ya un siglo en San Prudencio y que ocupó ese espacio y también otro solar enfrente, donde ahora está el Alkartetxe. «Pero la gente se pensaba que el nombre HF era por Helen y Floren», bromea ella. Aquel hotel fue un referente en Vitoria hasta que en el año 1958 se puso en marcha el Canciller Ayala. Por sus habitaciones pasaron toreros como Manolete o Dominguín y también pilotos alemanes de la Legión Cóndor.

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