El Correo

Le intentan atracar en Vitoria y manda al hospital a dos ladrones

  • Tres rateros asaltan en Zabalgana a un ciudadano de Europa del Este cuando sacaba dinero de un cajero, y éste les da una paliza

El tiro les salió por la culata. Amparados en la oscuridad de la noche y en la ausencia de testigos, tres ladrones de poca monta ‘seleccionaron’ a un desconocido que sacaba dinero de un cajero, ubicado en una conocida calle de Zabalgana. Era la madrugada del sábado y el silencio era absoluto a esas horas en este nuevo barrio vitoriano.

Los tres cacos, según ha sabido este periódico de medios policiales, rodearon a su víctima. Presuntamente le exigieron el dinero con malas artes y amenazas. Lo normal, vista la superioridad numérica de los asaltantes, hubiera sido la entrega de todo cuanto llevara. Craso error.

El hombre se negó en redondo. Cuando –siempre según medios consultados por ELCORREO– los ladrones subieron el tono de sus advertencias, la víctima logró zafarse y alcanzar su coche, aparcado a pocos metros de distancia. Para sorpresa de los rateros –tres sujetos de origen magrebí–, sacó una estaca y les conminó a que se acercaran y le exigieran de nuevo su dinero.

Los asaltantes no hicieron caso de la advertencia y siguieron firmes. Así que este hombre, un corpulento ciudadano de Europa del Este, comenzó a defenderse a estacazo limpio sin importarle la desventaja numérica.

Sus bastonazos dejaron malheridos a dos de los ladrones. El tercero pudo escapar. Cuando las patrullas de la Ertzaintza se presentaron en el lugar, le encañonaron al verle con el garrote en mano y a dos jóvenes retorciéndose de dolor en las inmediaciones. Ahí, con una calma pasmosa, dejó la estaca y describió lo ocurrido como si fuera lo más normal del mundo.

Hubo que enviar a los dos supuestos ladrones en ambulancia al hospital debido al cariz de sus lesiones. La víctima rechazó en todo momento la opción legal de interponer una denuncia por intento de robo contra sus asaltantes.

Complicaciones legales

Fuentes judiciales advierten de que, aunque parezca insólito, los rateros heridos podrían emprender medidas legales contra este ciudadano de Europa del Este. «Si existe un exceso de respuesta, podría no considerarse defensa propia», aseveran letrados sondeados.

Es decir, «se podrían abrir diligencias de considerarse que su respuesta no fue proporcional a la agresión y amenazas recibidas». Por poner un ejemplo, «si un ladrón te pide el móvil y, para no dárselo, le sacas una pistola y le hieres, puedes meterte en un lío al considerarse que te has excedido en tu reacción».

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate