El Correo

Octubre, tiempo de cerveza en Vitoria

El mass, la jarra de litro típica de las fiestas de la cerveza alemanas.
El mass, la jarra de litro típica de las fiestas de la cerveza alemanas. / Igor Aizpuru
  • La Cervecería alemana y el Guernica pinchan este fin de semana la famosa Oktoberfestbier recién llegada de Múnich

Una pareja disfruta de unas rabas domingueras en una terraza de Vitoria. Las acompañan de una gran jarra de cerveza. Un momento. No son rabas. Son.. ¿salchichas? «Unas rabas a la alemana», comenta entre risas uno de los comensales. «Estamos de Oktoberfest», explica. Hay quien no se cree eso de que Vitoria es la capital vasca de la cerveza, pero...»

El pasado fin de semana, cuando se empezó a pinchar en varios bares la misma rubia que inunda estos días las famosas carpas muniquesas, los barriles se acababan en cuestión de horas. Este puente no es diferente. Aproveche porque la ‘festbier’ –una cerveza elaborada con las fiestas de la cerveza en mente– es una delicia que sólo puede disfrutarse estos días. Y vuela.

Para muestra un botón. El primer barril de Spaten Oktoberfestbier que se puso a la venta el pasado jueves 29 de septiembre, en el bar La Grange (Errekatxiki, 8), duró exactamente 3 horas y 21 minutos. Poco después, la Weihenstephaner Festbier desapareció en ¡una hora y 50 minutos! «Se va a agotar en todo Vitoria para el lunes», reconoce Aitor Ordorika de la Cervecería Alemana (plaza Gerardo Armesto, 3). Él es uno de los clásicos en esto de celebrar aquí la Oktoberfest. «A los clientes les encanta, marida a la perfección con las salchichas y el resto de platos alemanes que tenemos y, además, ayuda a que se prueben cosas nuevas».

El punto fuerte de la festbier –una märzenbier elaborada según las normas de pureza bávaras– es precisamente que, sin resultar extraña al paladar del bebedor ocasional, eleva el nivel de calidad mucho más allá de lo que está acostumbrado. «El cliente se sorprende por lo fácil que se bebe. Te puedes tomar un litro detrás de otro», comenta Ordorika. «Eso sí –advierte– es una cerveza con 6,5 grados. Entra como un tiro, no se nota nada el alcohol, pero mejor disfrutarla sin prisa y con algo de picar en la mesa». ¡Las rabas alemanas! Una idea sobresaliente para este fin de semana.

«No hace falta pedir una jarra de litro (la típica mass bávara)», avisa Ordorika. «Se puede pedir medio litro, beberlo con calma en la terraza y luego repetir. Así se mantiene fría».

Probar y ver las diferencias

Otro de los habituales en el mundillo cervecero de Vitoria, el Guernica (Pintorería, 19), también repite este año con la Spaten y la Festbier de Weihenstephan. Si la muniquesa es conocida por su amplia difusión y por ser los dueños de Franziskaner, la cervecera de Freising es la decana mundial en el arte de cocinar birra. En esta abadía benedictina no han dejado de cocer y fermentar cereal desde el año 1040.

Lógicamente, al no estar fabricada en Múnich, esta cerveza no podría servirse en las campas de Theresienwies –las normas de la Oktoberfest son claras: elaborar dentro de los límites de la ciudad y según la norma de pureza de 1516–, no obstante, la ‘Weihen’ es una cerveza de más calidad que la anterior. «Merece la pena probar ambas y comentar las diferencias», apunta Ion Hernández, el responsable del Guernica. «El futuro está en una oferta de variedad y calidad, para que nuestros clientes comparen, se aficionen, que crezca la cultura cervecera y, sobre todo, que disfruten», explica.

Y por eso tampoco tenemos por qué atarnos a las leyes de la capital del land alpino. El Guernica, por ejemplo, para saciar los apetitos más exigentes pinchará el fin de semana tanto el trigo de Weihenstephan, las ya comentadas märzen de Spaten y ‘Weihn’ y la schwarzbier de Einsiedler.

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