El Correo

El ‘susto’ del IBI en Vitoria

Vista nocturna de Vitoria.
Vista nocturna de Vitoria. / Ana Altuna
  • Dueños de comercios y lonjas muestran su estupor por «fuertes subidas» del IBI, que luego se matizan con las bonificaciones

Muchos ciudadanos han respirado aliviados al ver que la factura del IBI se reducirá en 2017 tras la revisión catastral a la baja que ha operado la Diputación en el valor de las casas tras el ‘boom’ inmobiliario. Muchos han sido críticos, dado que el impuesto no bajará tanto como debería en consonancia con la reducción del valor de los inmuebles, pero al menos pagarán menos que el año anterior. Como ya adelantó EL CORREO, por lo general, el IBI de las casas baja; y el de los garajes sube (un puñado de euros de media). Pero algunos vitorianos, propietarios de lonjas o comercios, se han llevado por su parte un buen susto al recibir la carta de la institución foral.

«¡No me lo podía creer! ¡Iba a pagar el doble que el año pasado!», confesó un comerciante a este diario, al recibir la misiva foral. El ‘susto’ se arregló cuando visitó las dependencias para consultas que la Diputación ha instalado en el edificio de Hacienda. «Allí me explicaron que en la carta que envían aún no están recogidas las bonificaciones del Ayuntamiento, de manera que el valor final del IBI en nuestro caso no es el que viene en la carta», narró una vez efectuada la consulta. «¡Menos mal!», respiró aliviado.

De momento, cerca de 2.500 personas han pasado ya por las dependencias forales para resolver dudas acerca de la comunicación que han recibido en sus casas, con una media de 400 casos atendidos cada día. El ‘susto’ del catastro ha sido una de las preocupaciones ‘estrella’ a la que han tenido que dar respuesta los profesionales que atienden al público, una inquietud que ha quedado resuelta a tenor de los datos. Lo prueba el hecho de que de esas miles de visitas apenas hayan salido un centenar de alegaciones «y de ellas ninguna es por un tema grave», explicó Antonio Espinosa, jefe del servicio del Catastro. Algo por lo que se felicita. «A la oficina nos están llegando todo tipo de solicitudes. Sobre todo la gente viene a informarse, para que les expliquen algunas cuestiones, porque la notificación tiene su complicación», asume.

Las hay de todo tipo. Por ejemplo, personas que piden cambiar la titularidad de los pisos en el catastro «y poner como cotitular a su cónyuge», señala. A los comerciantes, mientras, les traslada un mensaje de tranquilidad. «En la carta ya viene un apartado en el que consta que se remite la cuota íntegra, sin perjuicio de las bonificaciones que después el Ayuntamiento les tenga reconocidas. Y si ya están disfrutando de ellas, seguramente las van a mantener sin ningún problema», recuerda Espinosa.

Cálculo de los metros

Aunque entre las personas que han acudido estos días también hay quien no se ha quedado conforme. Ana María Asarta ya está acostumbrada a ir en cada revisión a pedir un cambio. «Nunca me coinciden los metros que me ponen con los que realmente tengo», explicaba al salir de la oficina. Más contenta salía Marian, que iba con la duda de si el IBI era una cantidad total o cada titular del piso –su hijo tiene el 50%– debía abonarla íntegra. A ambos les llegó la misma carta, pero le comunicaron que es entre los dos. Eso, sumado a la bonificación que ya tiene, le hace respirar tranquila. «Si baja algo es un alivio», trasladó. Pero en la sala de espera ella vio a gente «bastante soliviantada, una señora comentaba que de 200 se lo han subido a 500, y otros con un camarote que medía más que el salón», comentaba.

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