El Correo

Abetxuko denunciará el hurto en la panadería para seguir la presión sobre los okupas

Docenas de vecinos de Abetxuko pasean como protesta delante de la casa ocupada.
Docenas de vecinos de Abetxuko pasean como protesta delante de la casa ocupada. / Igor Aizpuru
  • Vecinos, que recogen firmas para apoyar a este comercio, vuelven a concentrarse esta tarde frente a la casa ocupada en la calle El Cristo

«Estamos unidos, que lo tengan bien claro». Esta frase, pronunciada por un vecino de Abetxuko a preguntas de EL CORREO, sintetiza «el sentir» de los habitantes de este barrio ante la casa ocupada por supuestos miembros de los ‘pichis’ y los ‘bartolos’ desde agosto. Según ha sabido este periódico, este barrio redoblará su presión contra estos okupas.

Por un lado, desde ayer se recogen firmas para acompañar una inminente denuncia por hurto en una panadería del barrio. Señalan a «tres mujeres jóvenes» de estos clanes como presuntas responsables de intentar sustraer algunos productos. En principio, algunos vecinos acudirán mañana a las autoridades.

De modo paralelo continúan las movilizaciones frente a la vivienda ocupada desde mediados de agosto. En su interior hay «un mínimo de diez o doce personas», según fuentes policiales. Hoy a la tarde, residentes de Abetxuko volverán a congregarse y pasear alrededor de esta casa de una altura, ubicada en la calle El Cristo. «Por supuesto, están invitados cuantos vitorianos quieren venir a apoyarnos», señalan desde este barrio.

Ayer por la tarde, alrededor de doscientas personas se movilizaron de manera silenciosa por segunda jornada consecutiva. Una notoria presencia policial, a cargo de la Ertzaintza, vigiló sus evoluciones. En este sentido, Abetxuko figura desde hace días como un posible «punto caliente» en la agenda de este cuerpo policial. Estas protestas ciudadanas arrancaron el día anterior, tras la tensa asamblea mantenida en el local de la asociación vecinal Uribe Nogales. Después de abortar un presunto intento de ocupación en otra casa a cargo de supuestos nuevos miembros de ‘pichis’ llegados desde Bizkaia, han tapiado entradas y ventanas de varios domicilios vacíos.

«Tocarle a cualquiera»

Pero la verdadera gota que colmó la paciencia de este barrio fue el altercado ocurrido la tarde del viernes en una panadería. Tres mujeres señaladas como okupas intentaron llevarse objetos de este pequeño comercio, así como amedrentar a la minorista. Ahí se produjo la primera concentración espontánea que dio lugar a la asamblea del lunes. «Vitoria debe saber que hoy nos ha tocado a nosotros, pero mañana puede ser a cualquier barrio», advierte un vecino.

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