El Correo

Abetxuko muestra su hartazgo y se manifiesta de nuevo ante las casas ocupadas

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Más de 200 personas se han manifestado ante las casas ocupadas de Abetxuko. / Igor Aizpuru

  • Más de 300 personas han tomado parte esta noche en una asamblea en la que se ha evidenciado el temor a los dos clanes gitanos

Más de 300 personas han asistido este lunes a la asamblea vecinal que se ha celebrado en Abetxuko para abordar la situación generada en este barrio de Vitoria, a raíz de que miembros de los clanes de los 'pichis' y los 'bartolos' ocuparan una casa el pasado mes de agosto. El local de la asociación vecinal Uribe Nogales se ha quedado pequeño y numerosos residentes han tenido que seguir el desarrollo de la reunión desde la calle.

Durante la reunión, que se ha prolongado durante más de una hora, los asistentes han decidido manifestarse de nuevo ante las casas ocupadas, como ya hicieron durante el pasado fin de semana. La concentración, en la que toman parte más de doscientas personas, transcurre en silencio y sin incidentes hasta el momento. Hasta el lugar se han desplazado una furgoneta y varios coches patrulla de la Ertzaintza para reforzar la notoria vigilancia policial, formada por agentes uniformados y de paisano.

Esta asamblea se ha convocado tras un fin de semana tenso, que ha obligado a la Ertzaintza a incrementar su presencia en la zona después de que el sábado por la tarde se produjera un altercado en la panadería de la calle El Cristo, un enfrentamiento que se saldó sin heridos ni la interposición de ninguna denuncia. Tras esos momentos de tensión, varias decenas de vecinos se concentraron de forma silenciosa delante de la casa ocupada en la misma calle. La protesta terminó a los cuarenta minutos «y sin incidentes», según testigos presenciales.

El incidente que provocó la reacción vecinal tuvo lugar sobre las 9 de la noche, según fuentes policiales. Al parecer, «tres mujeres jóvenes» intentaron «sustraer algo» en la panadería ubicada en el número 2 de la calle El Cristo. La responsable del comercio les llamó la atención y la tensión se disparó hasta tal punto que los vecinos llamaron a la Ertzaintza y a una ambulancia. La mujer tuvo que ser atendida de «un ataque de ansiedad», según los residentes, mientras que las chicas se marcharon.

El altercado corrió de boca en boca en un barrio que celebraba las fiestas de Los Mikelines y varios testigos relacionaron a las jóvenes con los clanes. La asociación vecinal Uribe Nogales celebró una asamblea extraordinaria a las 23.30 horas del sábado para hablar de los sucedido y pedir «calma» a algunos residentes que confesaban estar «hartos» de la situación. Por eso, decidieron organizar una protesta pacífica a partir de las 00.00 frente a la casa de la calle El Cristo que habían ocupado desde hace más de un mes. sucedido. «Hemos vuelto a llamar a la Ertzaintza, tenemos miedo», explicaron. Este Cuerpo ya vigilaba el barrio las 24 horas, pero ha incrementado su presencia ante la posibilidad de que se produzca algún altercado.

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