El Correo

Un palomar en el primer piso

Las palomas entran y salen de la terraza del primer piso
Las palomas entran y salen de la terraza del primer piso / Rafa Gutiérrez
  • El Ararteko pide al Ayuntamiento que garantice las medidas de salubridad en un piso invadido por aves en el paseo de la Zumaquera

Una terraza del primer piso del número 53 del paseo de la Zumaquera se ha convertido en un palomar. A diario, decenas de aves salen y entran sin control por sus ventanas. Una situación que colma la paciencia de los vecinos que, desde diciembre de 2014, han intentado que las instituciones pongan remedio a este problema de convivencia. 22 meses de espera que han derivado en un informe (lo que técnicamente se denomina ‘recomendación’) del Ararteko que insta al Ayuntamiento a que «continúe con el expediente administrativo correspondiente hasta garantizar una correcta y efectiva materialización de las medidas de salubridad», lo que culminaría con la eliminación de este refugio de palomas.

Como indican varios informes municipales, el propietario alimenta a estos animales «en el interior de la vivienda o en los alféizares de los vanos de la vivienda». Además, según se lee en la resolución publicada por el Defensor del pueblo vasco, los vecinos se quejaban de que «subía bolsas de basuras al camarote, lo cual generaba problemas de olores» en el edificio. Por todo ello, en mayo de 2015, el servicio municipal de Salud Pública consideró que la terraza «constituye un foco de suciedad, molestias e insalubridad para el entorno que debe de ser eliminado y corregido, constituyendo además una actividad ilegal».

En casi dos años, este polémico vecino se ha opuesto en varias ocasiones a que los técnicos del Consistorio visiten el interior de su casa para comprobar su estado higiénico-sanitario. Además, ni ha recogido las notificaciones que se le han dejado en la oficina de Correos ni aquéllas que la Policía Local le ha querido entregar de manera personal.

En las inspecciones que se han realizado desde el exterior, sin embargo, los informes de los funcionarios municipales chocan. En uno (con fecha 16 de enero de 2015) se indica que «no se apreciaba olores anormales, ni acumulación de basuras o indicios de insalubridad», aunque en otro (de 13 de mayo del mismo año) se afirma que «constituía un foco de insalubridad, molestias para el entorno que debía ser eliminado y corregido». Esta misma semana, EL CORREO ha visitado el paseo de la Zumaquera y ha comprobado cómo los excrementos de las palomas se extienden por la zona hasta el punto de que algunos bancos han quedado absolutamente inútiles debido a la suciedad. Además, las palomas siguen entrando y saliendo de la terraza con total libertad.

«Protocolo de actuación»

El Ararteko, Manu Lezertua, recomienda que se siga el expediente administrativo hasta garantizar «una correcta y efectiva materialización de las medidas de salubridad (...) para eliminar el palomar existente en la terraza del primer piso del número 53 del paseo de la Zumaquera. En su caso, y conforme al procedimiento previsto y las garantías procedimentales correspondientes para la propiedad, debe adoptar las medidas subsidiarias recogidas en la legislación para su efectivo cumplimiento». Pero el informe va más allá y solicita que se establezca «un protocolo de actuación para la intervención municipal coordinada de los departamentos afectados (esencialmente, Urbanismo y Sanidad, pero también Servicios Sociales) en aquellos supuestos en los que se produzca la acumulación excepcional de desechos en viviendas».

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