El Correo

«Vuelvo a casa siempre que puedo, pero en realidad soy una nómada»

La actriz amurriarra Leyre Berrocal.
La actriz amurriarra Leyre Berrocal. / Arantza de Mendiola
  • La actriz Leire Berrocal, Txapela de Honor del Festival de Cine Begibistan, recibe el premio de honor del certamen de Amurrio en reconocimiento a su gran trayectoria profesional

La Txapela de honor del festival Begibistan se entregó por primera vez en 2009 a Txema Blasco, al que siguieron Ramón Barea e Itziar Lazkano. En esta ocasión, cuando se celebra la sexta edición del certamen y después de cinco años de ausencia, el premio ha recaído en la actriz Leyre Berrocal (Amurrio, 1973) «por su gran trayectoria», como explicó Kepa Sojo, su director. En su filmografía se incluye ‘Fuego’ (2014), que interpretó con José Coronado bajo la dirección de Luis Marías, o ‘Éxtasis’ (1995), en la que compartió cartel con Javier Bardem, Federico Luppi, Silvia Munt, Daniel Guzmán y Juan Diego Botto. La Txapela de honor se sumará a los premios ‘Uno de los Nuestros’, que Berrocal ha recibido este mismo año en la Semana de Cine Vasco de Vitoria o los de mejor actriz por ‘Huésped’ en las III Jornadas de Teatro Breve de Pabellón 6 del año pasado y por ‘Éxtasis’ y ‘Calor... y Celos’ en 1996.

–¿Qué tal sienta un reconocimiento así en su pueblo natal?

–Es una alegría, sobre todo si es en el lugar donde has nacido. Es muy gratificante.

–¿Ha tenido alguna relación con el festival Begibistan a lo largo de su historia?

–No, pero esta misma tarde se proyectará ‘Footing’, de Lander Otaola, que rodamos en Deusto el año pasado y estoy encantada de que haya una plataforma para proyectar el trabajo de tanta gente que sigue haciendo cosas en el mundo del cine.

–¿Cree que hay un buen caldo de cultivo en la comarca?

–Creo que hay inquietud y se están haciendo muchas cosas. El audiovisual es muy interesante y los nuevos medios técnicos permiten muchas formas de hacer cine, pero es necesario que haya industria.

–Una actriz profesional, ¿tiene que salir fuera?

–A veces los proyectos se hacen sin que exista una industria detrás, pero quienes nos dedicamos profesionalmente a esto ponemos el acento en cuidar mucho lo que hacemos. Eso a veces no se valora, aunque exige una gran dedicación y hay un riesgo continuo.

«Vivo el presente»

–¿En qué trabaja ahora?

–En esta profesión nunca se sabe qué va a pasar en el futuro porque vivimos muy en el presente. Igual tienes algo apalabrado y se cae, pero mientras tanto seguimos entrenando. Durante la Aste Nagusia de Bilbao nos hemos movido por hoteles con ‘Vidas Pasadas’, y hacemos bolos con ‘La boda de Betty Blue’, que es una comedia muy disparatada.

–¿Cómo sigue aprendiendo?

–He viajado mucho y es de agradecer, pero ahora estoy entre Amurrio y Bilbao, aunque tengo siempre un pie en Madrid. Es casi imprescindible salir fuera para buscar nuevos maestros pero cada vez hay mejores pedagogos en Euskadi. Aquí tenemos a Pablo Ibarluzea, que ha estudiado con Philippe Gaulier y es un regalo tenerle tan cerca, en Llodio. Eso sí, procuro volver Amurrio siempre que puedo para estar con mis padres pero en realidad no tengo sitio, soy una nómada.

–Uno de sus mejores recuerdos como actriz es...

–Varios, pero en el rodaje de ‘Fuego’ interpreté una escena muy dramática y al acabar el director, Luis Marías, me dio unos golpecitos en la espalda y me dijo: ‘Así se hace’. Ese orgullo de padre con el que me habló me hizo alcanzar un estado especial.

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