El Correo

El Iradier Arena sólo abre 59 días al año

Melendi, en concierto en el multiusos vitoriano.
Melendi, en concierto en el multiusos vitoriano. / Igor Aizpuru
  • La baja actividad del multiusos relanza el debate sobre su gestión en Vitoria

La baja actividad del Iradier Arena como gran recinto multiusos de Vitoria ha vuelto a quedar en evidencia. La plaza de toros cubierta, abierta en 2006, sólo tuvo actividad 59 de los 365 días del año 2015, de acuerdo a la memoria del Departamento de Cultura de la capital. Una tasa de ocupación del 16,2% que lastra de nuevo este equipamiento respecto a otras instalaciones de la ciudad, ya que a lo largo del pasado ejercicio se celebraron en él únicamente 31 eventos, de los cuales cuatro fueron conciertos y seis grandes ferias que sumaron 14 días de actividad. Además, llama la atención que veinte de esas jornadas fueran para una actividad cerrada al público: los ensayos de la tamborrada infantil.

Descontando estos ensayos, los eventos abiertos al público se limitaron a 39 días. Una cifra que reabre el debate sobre la gestión de este espacio, pensando como el gran recinto de mediano aforo de la ciudad, apto para conciertos y espectáculos de hasta 10.000 espectadores, mayor que Mendizorroza -donde se lleva a cabo el Festival de Jazz- pero menor que el Buesa Arena. A pesar de que logró atraer a 121.202 visitantes frente a los 95.824 registrados en 2014, su escasa utilización ha hecho saltar las alarmas una vez más. Y es que, salvo las cuatro jornadas de la segunda edición de la Euskal Encounter celebrada allí, el resto de actividades no superan los dos días de duración, correspondientes al fin de semana. Más reducida fue la tradicional fiesta infantil navideña de Aspanafoha, una única tarde, y tanto la Azoka Txiki como el torneo 3x3 de fútbol y los conciertos duraron un día.

Salvo la feria taurina que arrancó el día de Santiago y se desarrolló durante las fiestas de La Blanca -acumuló 6 días de actividad-, el resto fueron de dos días. Entre ellas estaba el mercado de trueque de libros, el festival de juegos de Vitoria y las actividades del Eco Rallye RAC VN, así como una oposición del Parlamento vasco. Incluso las ferias que escogieron el Iradier Arena eran ya habituales del recinto, como BioAraba, la de la carrera de la mujer, la de economía solidaria o los desembalajes de antigüedades. Y el bajo número de conciertos -entre ellos, un festival de bandas, el Gasteiz Calling- se debió, sobre todo, a los problemas de acústica que arrastra. En labores de preparación y desmontaje se ocuparon otros 87 días, 28 sólo para la feria taurina.

Ante estas cifras, los principales grupos de la oposición urgieron al Gobierno local a trabajar para acabar con la escasa ocupación del Iradier Arena. Desde EH Bildu se instó al departamento de Cultura a diseñar una estrategia para promocionar el uso de este recinto. Y el PP aprovechó para rescatar su propuesta de licitar la gestión del multiusos a una empresa privada que se ocupe de sufragar el millón de euros que costaría mejorar la acústica y se encargue de traer nuevos eventos a este espacio «y así lograr desarrollar actividades potentes».