El Correo

Goya desembarcará en el centro de Bilbao con una pastelería de más de 100 metros

Confiterías Goya prevé abrir en octubre una tienda en el número 27 de Colón de Larreategui.
Confiterías Goya prevé abrir en octubre una tienda en el número 27 de Colón de Larreategui. / Borja Agudo
  • La empresa vitoriana, en su 130 aniversario, sigue su expansión y abrirá en octubre una tienda bajo la fórmula de franquicia como las que tiene en Pamplona y Logroño

La expansión que inició hace un lustro por Pamplona y siguió el año pasado por Logroño tendrá su continuidad el próximo mes por Bilbao. Confiterías Goya ultima su desembarco en pleno centro de la capital vizcaína para llevar hasta el número 27 de la calle Colón de Larreategui sus afamados vasquitos y nesquitas, así como las trufas, bombones o turrones. La empresa vitoriana, que celebra en este 2016 su 130 aniversario, abrirá una tienda de «más de 100 metros cuadrados», de nuevo bajo la fórmula de franquicia –como las que tiene en las capitales navarra y riojana–, según confirmó este lunes a EL CORREO José Manuel Goya, copropietario de la firma.

Esta confitería se ha labrado una marca y un nombre en las ciudades del entorno «y no ha sido difícil alcanzar acuerdos con las franquicias interesadas. Son ellas las que hacen la inversión y asignan el personal necesario», añade. Y desde Goya suministran buena parte de sus deliciosos dulces, «sobre todo los que tienen más duración en el tiempo». Porque estas tiendas no tienen obrador, «aunque sí una pequeña zona de cocina para la cocción, la fermentación y, en definitiva, el acabado de los productos del día a día».

La ubicación de Confiterías Goya en Bilbao «va a ser muy buena», admite uno de sus dueños, porque estará frente al Mercado del Ensanche y en la misma calle que negocios tradicionales de la capital vecina como Pescaderías Vascas o el despacho Lotería de los 400 millones.

Cuarta generación

Goya tendrá que competir con pastelerías y confiterías tradicionales de Bilbao –y cercanas a Colón de Larreategui en algún caso– como Arrese, «pero lo bueno, cuanto más mejor», asume. Y considera que los 130 años de trabajo de la firma, desde que la puso en marcha Manuel Goya con su primer establecimiento en la calle Mateo Moraza hasta la cuarta generación que encarna precisamente José Manuel, «nos están sirviendo para tener un nombre y un prestigio y que haya franquicias que apuesten por nosotros».

Este desembarco en Bilbao seguro que no es el último en ciudades próximas –San Sebastián figura también en un futuro no muy lejano– «porque tenemos que seguir buscando nuevos mercados». La crisis también les ha afectado y pese a mantener abiertas ocho tiendas en Vitoria «no nos podemos cerrar ninguna puerta. Y sabemos también que en estas ciudades los dulces de Goya son muy demandados», concluye.