El Correo

Urtaran constata que es «imposible» frenar los desahucios pese a las críticas

Stop Desahucios, junto a la mujer desalojada en Zabalgana.
Stop Desahucios, junto a la mujer desalojada en Zabalgana. / Rafa Gutiérrez
  • La oposición le reprocha que votó a favor de que Vitoria se declarara libre de desalojos, pero el alcalde dice que «ante una orden judicial estamos obligados a actuar»

«Cuando un ayuntamiento recibe una orden judicial de desahucio, la acata. Aquí, en Valencia y en Zaragoza, por mucho que haya manifestaciones públicas de los alcaldes en contra de estos hechos tan trágicos y dolorosos». El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, constató ayer que la declaración pública aprobada por el pleno hace un año, en la que la ciudad se declaró libre de estos desalojos con la única abstención del PP, se convierte en papel mojado cuando un juez ordena actuar.

El regidor compareció ayer de forma extraordinaria a petición de la oposición, que descargó un chaparrón de reproches contra el Gobierno PNV-PSE por el tenso desahucio llevado a cabo el día 15 en la Avenida de Zabalgana, donde una mujer fue sacada de su piso de alquiler social por la Policía Local junto a dos de sus hijos. Urtaran se mostró contundente al asegurar que los agentes «están obligados» a prestar auxilio a una comitiva judicial «para no incurrir en un delito penal». Y esta situación forzosa, agregó, ya se contemplaba en el acuerdo plenario, así que relacionó su comparecencia con «la cercanía de las elecciones».

Los grupos que auparon a Urtaran a la Alcaldía se mostraron especialmente duros con su equipo, al que acusaron de «incumplir» la moción de pleno y de «criminalizar» a la afectada al defender la actuación policial. Los más duros fueron EH Bildu y Podemos, que criticaron la intervención de los agentes. El edil independentista Aitor Miguel denunció que los uniformados «sacaron a rastras» a la desahuciada y que «cuando se desmayó la dejaron tirada en el suelo». Jorge Hinojal, de la formación morada, preguntó al alcalde «si le parecía proporcionada» una actuación en la que «se utilizaron porras extensibles» contra la gente reunida en apoyo a la afectada. Óscar Fernández, de Irabazi, reiteró que «no hay ninguna norma que obligue a actuar a la Policía Local, como dice un informe del Ayuntamiento de Valencia que le entregué hace once meses».

El popular Alfredo Iturricha recordó que su grupo ya había advertido de que no se podían parar los desahucios, como ha llegado a reconocer el equipo de Manuela Carmena en Madrid. Por eso criticó el «postureo» del alcalde, a quien acusó de crear «falsas expectativas» al apoyar una moción que ha servido para poner a la Policía Local «a los pies de los caballos».

Reunión con los jueces

Visiblemente enfadado, Urtaran lamentó la «prepotencia, soberbia y demagogia» de algunos concejales, teniendo en cuenta que el Ayuntamiento «ha hecho los deberes» y ha cumplido los términos de la moción, en la que se dice que Vitoria debe poner «todos los medios» para impedir esos casos y para «evitar» la actuación de la Policía Local, si bien el Consistorio tomaría las medidas necesarias «en los casos en los que no fuera posible» frenar el desalojo. Por ello, dijo, el Ayuntamiento ofreció un piso tutelado a la afectada en el que vive desde su desahucio «con apoyo socioeducativo para los menores, que son lo prioritario». El alcalde aseguró que el próximo martes portavoces municipales se reunirán con el juez decano de Vitoria para abordar esta polémica, como pedía el acuerdo plenario.

Urtaran insistió en que «una cosa es la voluntad de un alcalde y otra la realidad. Hemos hablado con Zaragoza y Valencia, y nos dicen que aunque hagan declaraciones de intenciones, si hay una orden judicial, la cumplen». Lo único que han hecho esos regidores, explicó, es negarse a que la Policía Local acuda a esas notificaciones «para que vayan otros Cuerpos del Estado».

Precisamente, las plataformas antidesahucios de Euskadi presentaron ayer la denuncia contra el lehendakari, Iñigo Urkullu, ante los juzgados de Vitoria por desvelar datos personales de la desahuciada en Zabalgana en un debate televisivo.