El Correo

Los alaveses, infieles ante las urnas

Reparto de escaños en Álava según la encuesta de EL CORREO.
Reparto de escaños en Álava según la encuesta de EL CORREO. / J. M. Benítez
  • El PNV parte como favorito en las elecciones del 25-S en Álava, un territorio donde tres partidos han sido los más votados en los comicios de los dos últimos años

No se pueden extrapolar los resultados de unas elecciones a otras. Esa es una de las máximas de los politólogos y los expertos en encuestas, pero se convierte en una máxima cuando hablamos de Álava. Porque si se cumplen los sondeos, no sería la primera vez que se equivocan, el PNV ganará los comicios al Parlamento vasco y así se completará un ciclo en el que cada vez que los alaveses han ido a las urnas han apoyado algo distinto. En las europeas, la mayoría votó a favor de EH Bildu (20.783 papeletas); en las municipales y forales, del PP (39.887 y 35.335, respectivamente), y en las dos citas generales, de Podemos (48.413 el 20-D y 51.827 el 26-J).

El único de los grandes partidos que no ha conseguido una victoria en los dos últimos años es el PSE que, precisamente, fue el último que venció a los jeltzales en unas elecciones autonómicas. En 2009, 47.523 alaveses apoyaron la candidatura liderada por Patxi López lo que le sirvió para conseguir los escaños suficientes para convertirse en lehendakari con el apoyo del PP de Antonio Basagoiti. Ahora, según la encuesta realizada por EL CORREO, los socialistas caerán en el territorio histórico hasta la quinta posición con un apoyo del 13,8%. Pese a estas pobres expectativas, la lista encabezada por Natalia Rojo no será la más castigada por el ‘voto dual’ que ejercen los alaveses y sólo bajarán un 2% respecto a la cita del 26 de junio.

En base a los datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), quien sufrirá en mayor medida el cambio de escenario electoral es Ciudadanos. Sólo el 15,6% de sus votantes en las generales tienen decidido repetir el color de su sufragio este domingo, ni tan siquiera se detecta un avance ante la ausencia de UPyD. Y es que el 84% de los vascos encuestados desconoce quién es el candidato naranja por Álava, Nicolás de Miguel, por lo que tendrá complicado ocupar el solitario escaño de Gorka Maneiro, salvo que las numerosas visitas de Albert Rivera a Vitoria provoquen un milagro y atraigan el voto urbano (su principal objetivo).

Trasvases

Un retroceso que, sin embargo, no beneficiará al popular Alfonso Alonso. Según el CIS, sólo el 2,6% de los que votaron el 26-J por Ciudadanos apoyarán ahora al PP, una cifra ligeramente superior a los que lo harán a favor de Podemos (2,4%). Se estima que el exministro perderá un escaño por Álava y en total se quedará con ocho representantes en la Cámara de Vitoria. Una situación bien distinta a 1998, cuando los populares se convirtieron en los favoritos de los alaveses (45.470 sufragios, 8.000 más que los nacionalistas) para el Parlamento autonómico con Carlos Iturgaiz al frente.

De hecho, un 29,3% de quienes optaron por el PP en las generales del 26-J tienen decidido respaldar al PNV en las próximas autonómicas. Un trasvase de votos a favor de los jeltzales que también se produce de forma significativa con Ciudadanos (22,6%), PSE (17,4%) y Podemos (14,7%).

Además, la lista morada encabezada por Pili Zabala podría sufrir una fuga de papeletas del 13,4% hacia EH Bildu. Así, la coalición abertzale recuperaría cierto músculo tras los dos varapalos consecutivos en las generales que le han dejado sin representación en el Congreso de los Diputados. Ambos partidos mantendrán una dura batalla en las urnas y habrá que ver si el papel protagonista de Miren Larrion en campaña beneficia a la coalición abertzale en una carrera en la que partían como terceros en Álava, por detrás de Podemos.