El Correo

La gestora del tranvía aclara que el pavimento de General Álava «está sin terminar»

fotogalería

Pavimento sin acabar en una alcantarilla y junto a los raíles. / Igor Aizpuru

  • El Gobierno vasco y el Ayuntamiento acordarán «en breve» el remate de las arquetas, cuyo estado ha disparado las críticas vecinales

«¿Pero esto se va a quedar así?» Los vecinos y viandantes de la calle General Álava se hacen esta pregunta desde hace días tras la renovación del corredor del tranvía a su paso por el centro, iniciada en agosto. Los operarios ya no ocupan las calles más comerciales de la ciudad, pero el anterior hormigón impreso de color granate todavía asoma por diversos puntos entre el nuevo aglomerado asfáltico gris. Los desperfectos son evidentes en las zonas de arquetas y junto a los bordillos centrales que separan ambos sentidos de la circulación. El asunto llegó ayer a la comisión de Medio Ambiente, donde la popular Leticia Comerón exigió al Gabinete Urtaran que no permita «este parcheo». La respuesta de los responsables de Euskal Trenbide Sarea –el ente dependiente del Gobierno vasco que gestiona el sector ferroviario– fue contundente: «Claro que eso no se va a quedar así. La obra está sin terminar».

Las obras de repavimentación del ramal entre las calles Magdalena e Independencia, que han incluido la instalación de una doble diagonal en la calle Becerro de Bengoa –junto al Parlamento– para permitir que los convoyes cambien de sentido en ese estratégico punto, empezaron el 10 de agosto y han provocado diversas quejas de los vecinos y comerciantes. Cuando la fase más molesta de la reforma había terminado, numerosos viandantes quedaron estupefactos al dar por hecho que, después de haberse levantado todo el pavimento de las calles Becerro de Bengoa, General Álava e Independencia, el suelo se iba a quedar así.

Postes

Alrededor de las arquetas todavía se ve el antiguo hormigón.

Alrededor de las arquetas todavía se ve el antiguo hormigón. / I. Aizpuru

Portavoces de ETS explicaron que la reforma «está sin rematar» a pesar de que el metro ligero haya retomado su actividad ordinaria, lo que ha provocado que numerosos ciudadanos crean que el proyecto se ha dado por terminado. Como ejemplo de que las obras siguen, indicaron que en los últimos días se han instalado tres postes metálicos de señalización junto al Parlamento.

Las mismas fuentes agregaron que «hemos hablado con el Ayuntamiento y en los próximos días vamos a realizar pruebas para ver qué solución damos a las zonas del pavimento sin terminar, por ejemplo las que están cerca de las arquetas». La intención de los técnicos es analizar «materiales o colores» en un par de puntos y extender después esa solución a todo el corredor.

Esto significa que «en las próximas semanas» el pavimento que ahora parece sin acabar «adoptará una estética acorde con el resto». ETS entiende que las zonas de arquetas y alcantarillas son sensibles, de modo que, «aunque parezca que es sencillo taparlas o moverlas, como sirven para acceder a servicios esenciales para las viviendas y las empresas, hay que tener mucho cuidado».