El Correo

Las cámaras cazan en lo que va de año a 616 conductores que se cuelan en el centro

Una de las cámaras de control, en la calle Fueros.
Una de las cámaras de control, en la calle Fueros. / IGOR AIZPURU
  • Las multas a los coches que circulan por calles con tráfico restringido se han triplicado con respecto al mismo periodo del año pasado

La medida lleva implantada en la ciudad más de ocho años pero parece que todavía hay quien no se ha enterado, o no se ha querido enterar, de su existencia. Las cámaras instaladas en cinco puntos estratégicos del centro de Vitoria han cazado en los siete primeros meses del año a 616 conductores que se han saltado la norma y han circulado por calles en las que está prohibido el paso de vehículos particulares. Por esta infracción, todos ellos han tenido que hacer frente a una multa de 200 euros.

La cifra se ha triplicado con respecto al mismo periodo del año pasado; y es que en 2015 se impusieron 206 sanciones hasta julio. Los números son claros y revelan que en lo que va de año ya se ha multado a más conductores que en 2015 (en total fueron 559), una tendencia que continúa su línea ascendente. El aumento ha sido generalizado en todos los meses aunque destaca junio, cuando las sanciones se multiplicaron por seis con 141 conductores pillados ‘in fraganti’. En el mes de enero se multó a 74 conductores, en febrero a 102, en marzo a 85, en abril a 52, en mayo a 90 y en julio a 72.

Las cámaras de vigilancia que han dado estos ‘chivatazos’ al Ayuntamiento pretenden evitar que se utilicen las calles Prado y General Álava para cruzar el corazón de Vitoria de forma irregular. En teoría, las calles Prado, Virgen Blanca, Mateo Moraza y General Álava están reservadas en exclusiva para los vehículos de los vecinos y comerciantes, los usuarios de los parkings, los repartidores, el transporte público, las emergencias y los coches que transporten enfermos o personas impedidas. Sin embargo, en la práctica se ha constatado que no es así.

«Los conductores que se saltan la norma deben ser conscientes de que las calles del centro no son un atajo. Configuran un espacio en el que deben convivir los múltiples usuarios de la vía pública y en el que, gracias al Plan de Movilidad, hemos conseguido recuperar sitio para las personas; además de darle una mayor calidad urbana, con lo que también hemos aportado una mayor calidad de vida a vecinos y usuarios en general», valora el concejal de Seguridad Ciudadana, Carlos Zapatero.

Sanciones desde 2012

Este control cuenta en la actualidad con cinco lentes que vigilan el tráfico en las zonas restringidas del centro. En Prado, una cámara en la entrada de la calle lee las matrículas de los coches que acceden. Si no están en el listado del Ayuntamiento son fotografiados por una segunda cámara instalada en Mateo Moraza. En General Álava, el primer poste con vigilancia se encuentra en la entrada de la calle y el que hace las fotos y sirve para sancionar está al comienzo de Cadena y Eleta, junto al parque de La Florida. Además, existe otra cámara en la confluencia de las calles Fueros y Ortiz de Zárate. Fue este último dispositivo el que sirvió para realizar las primeras pruebas en enero de 2008 y, tras colocarse el resto de lentes, se empezó a multar en el año 2012.

La medida forma parte del Plan de Movilidad Sostenible de la capital alavesa, que promulga la defensa del peatón y del transporte público para restar espacio al vehículo privado. «Esto implica necesariamente una regulación de los accesos del tráfico a las calles del centro. La mayoría de conductores respeta la norma, pero no está de más recordarla», subraya Zapatero.