El Correo

El mercado medieval quiere superar las 200.000 visitas en la primera edición sin animales

Aves rapaces, durante el último mercado medieval.
Aves rapaces, durante el último mercado medieval. / Igor Aizpuru
  • El Casco se trasladará al pasado entre los días 23 y 25 con 300 puestos de venta, medio millar de recreacionistas y 273 espectáculos

Ni aves rapaces, ni asnos de paseo, ni el simpático desfile de las ocas, ni cerdos, ni la temida serpiente tendrán cabida en la decimoquinta edición del mercado medieval de Vitoria. Ningún animal participará en la recreación que, entre los días 23 y 25, devolverá al Casco a sus orígenes. Así lo confirmó ayer la concejala de Desarrollo Económico Sostenible, la jeltzale Nerea Melgosa, tras la denuncia presentada la pasada edición por la Asociación para un Trato Ético con los Animales (Atea), que reprochó al Ayuntamiento que hacía "caso omiso" de su propia ordenanza. Pese a esta decisión, el Gobierno municipal espera repetir e incluso superar la cifra de 200.000 visitantes registrada en 2015.

El Consistorio de la capital alavesa ha programado 273 espectáculos durante las tres jornadas con las que se busca convencer a los indecisos a acudir a una feria que contará con 300 puntos de venta y medio millar de recreacionistas. La plaza de Santa María acogerá los espectáculos nocturnos "La noche de las meigas", el viernes, y "La doncella guerrera", el sábado, que combinarán música, danza, teatro, fuego y pirotecnia. El domingo 25, a su vez, se celebrarán "La jura del Machete" (en la plaza del mismo nombre) y "Un día en la Judería" (en Escoriaza-Esquível), que tratará de acercar la cultura sefardita a los vitorianos.

Se recuperará el espacio de la Burullería, donde se celebrarán talleres de oficios antiguos y una exposición sobre la época de la Inquisición, así como representaciones de cuentos, historias, coplas y romances. En la Balconada de San Miguel, se colocará un tiovivo y en la trasera de Fray Zacarías, una catapulta infantil.

Todas las calles que alberguen el mercado se engalanarán con cerca de 4.000 elementos decorativos que tratarán de retrotraer al visitante a la Edad Media y dividir sus actividades entre las culturas cristiana, judía y musulmán.

Flujo económico

"Esta actividad atrae mucha gente al Casco y eso ayuda al flujo económico que genera a los comercios locales hosteleros de la zona", declaró Melgosa, quien agradeció a los vecinos de la "almendra" que, "pese a ver alterado su día a día, hacen de esta cita anual un motivo para presumir de barrio y dar si cabe más vida a las calles". La responsable del Gabinete Urtaran explicó que aquellos que tengan tarjeta de residente en el Casco Medieval podrán aparcar en el Artium durante el último fin de semana de septiembre.