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Amurrio, territorio de los pastores

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El esquileo de ovejas fue una de las atracciones de la jornada de ayer en Amurrio. / Sandra Espinosa

  • Zabaleta, de Munain, ganó el concurso de queso Idiazabal y Ziorregi, de Inoso, fue el elegido popular

Amurrio vuelve cada Artzain Eguna a sus orígenes, cuando apenas era una pequeña localidad en el inmenso mar verde de los valles ayaleses. Queda poco de aquel Amurrio pastoril y casi idílico, que se pudo recuperar para la memoria gracias a la exposición que la asociación etnográfica Aztarna organizó para recordar la antigua calle de la estación o el añorado kiosco de la calle Elexondo. Además de esa mirada nostálgica, el Artzain Eguna estuvo lleno de buenos momentos, aunque la lluvia se empeñó en intentar aguar la fiesta.

En la trasera del Ayuntamiento, las ovejas esperaban su turno para el esquileo. «Les cortamos la lana en ‘Sanpedros’ para que les creciera, pero si las esquilamos hoy otra vez, se van a resfriar», bromeaba Fidel Alonso, reciente subcampeón de Euskadi de perros pastor, que defenderá el próximo domingo en el campeonato internacional de Oñati. Ainara Gotxi, de Olábezar, volvió a realizar una demostración de maestría con las tijeras en su demostración de cara al público. Otro de los protagonistas de la jornada fue José Ramón Agiriano, quien explicó con detalle a todos los asistentes las características de un buen queso Idiazabal, como los que se pudieron degustar ayer. Muy cerca, la Federación de Sociedades Gastronómicas de Álava, Boiur, preparó un millar de raciones de guiso de oveja.

En el concurso de queso Idiazabal participaron once piezas. El primer premio fue para Zabaleta, de Munain. La Leze, de Ilarduia, se hizo con el segundo y Larrabe, de Agiñiga, con el tercero. En el concurso popular resultó ganadora la quesería Ziorregi, de Inoso.

Subasta y homenaje

Uno de los momentos más esperados fue la subasta del medio queso ganador del concurso de Idiazabal. La puja quedó limitada a 33 euros y se lo llevó Pablo Martínez, de Amurrio. «Hemos venido una cuadrilla de amigos y hemos puesto un bote para probar el queso y pasar el día. En el último momento, hemos decidido pujar» explicaron. Entre risas, decidieron que lo compartirán.

En el concurso de ganado se expusieron una veintena de lotes de ovejas, otros tantos carneros y quince corderas. Llegaron de la mano de una veintena de pastores alaveses y compitieron en un excelente nivel en el concurso de ganado.

Tampoco faltó el homenaje a los pastores, ya que para hacer un buen queso es imprescindible una labor concienzuda y un conocimiento que se transmite a lo largo de generaciones. Como en el caso del matrimonio formado por Ascensión Landa y José María Aguirre. Viven en Sojo, donde empezaron su vida de casados «con el cielo, la tierra y ganas de trabajar». Ascensión ordeñaba a mano no hace tanto tiempo un rebaño de 300 ovejas «dos veces al día».

También estaba entre los homenajeados Valentina Basabe, del caserío San Pedro, en Zigoitia, que recordó «las largas caminatas para recoger nabos para que comieran las ovejas». Completó el grupo Txomin Martínez de Albéniz, deArriola. A sus 65 años sigue al pie del cañón y mantiene un rebaño de 350 ovejas.

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