El Correo

El muralismo se pone de relieve en Vitoria

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Una mujer contempla el mural inaugurado este viernes en Zaramaga, dedicado a las personas de fuera de Vitoria que poblaron el barrio. / Igor Aizpuru

  • ‘La ciudad pintada’ ha sumado su decimosexto mural que, esta vez, se ‘sale’ de la pared

Han transcurrido nueve años desde que vio la luz ‘Al hilo del tiempo’, la obra que plasma el pasado medieval de la plaza de la Burullería, antaño un mercado de telas y paños. Desde entonces, no ha pasado un solo año sin que ‘La ciudad pintada’, la galería de murales que nació en el corazón del Casco Medieval, sumara un nuevo miembro a su ya numerosa familia. Este verano de 2016 no ha sido una excepción.

Durante el mes de julio, el equipo de voluntarios y brigadas de la ‘brotxa’ codirigido por los artistas vitorianos Itzal García y David Tavares se ha subido, de lunes a sábado, al andamio erigido junto a la fachada del número 1 de la calle Mendoza, en Zaramaga. Este distrito y el más antiguo de Vitoria son, por el momento, los únicos barrios elegidos para que algunas de sus paredes recobren vida y color; al servir como lienzo de esta expresión contemporánea en arte monumental, realizada por artistas y vecinos de la capital alavesa de forma colectiva.

Tras profundizar en el pasado histórico y comercial de la ciudad, recorrer los cinco continentes, vislumbrar la magia de una noche de verano, abordar la desigualdad, reflexionar sobre la sostenibilidad y reivindicar la memoria del Tres de Marzo, entre otras cuestiones, ahora ha llegado el momento de poner en valor la contribución de los emigrantes llegados a tierras alavesas. En este sentido, con el nuevo mural, que ha contado con un presupuesto de 27.000 euros, se quiere rendir tributo a aquellas personas que llegaron a la ciudad -a Zaramaga, en concreto- en los años sesenta para trabajar en la floreciente industria vitoriana. Para ello, se ha profundizado en conceptos y sentimientos en continuo contraste: el tránsito frente al hogar, el camino frente a las raíces, la nostalgia por lo que se deja atrás junto a la ilusión por lo que se recibe; «porque quizá no sean sentimientos enfrentados, sino dos caras de una misma situación», apuntan sus autores.

El equipo formado por diecisiete voluntarios, elegidos entre las más de cuarenta personas que presentaron su solicitud, y cinco brigadas de la ‘brotxa’ -jóvenes de entre 16 y 20 años, contratados a media jornada por el Ayuntamiento, que encuentran aquí muchas veces su primer empleo de verano-, dos artistas y un asistente se ha afanado con ahínco en trasladar a la pared el boceto que consensuaron a principios del verano.

Con el suyo, son ya dieciséis las obras de arte colaborativo de la ciudad. Su creación se convierte en el cuarto mural que decora Zaramaga, después del pintado en memoria de las víctimas de los sucesos del 3 de marzo, ‘En la cresta de la arruga’, que homenajea a los mayores del barrio; y ‘El lince de Zaramaga’, una propuesta muy colorista y con un estilo muy personal, muy diferente a lo que se había ejecutado hasta entonces.

82 medias ruedas de colores

En este sentido, el nuevo mural, al que se ha bautizado como 'Hemen Zaude/ Usted está aquí' y que «nos refleja a todos los que vivimos en Vitoria-Gasteiz, sea cual sea nuestra procedencia», sigue por esa senda rompedora. Y llega con una gran novedad que le permite dar un importante salto cualitativo. Es el primero de los que conforman el Itinerario Muralístico de Vitoria-Gasteiz que se ha realizado en relieve. Eso sí, dentro de los límites que marca la normativa municipal. Es una nueva forma de entender el muralismo, «más allá de las dos dimensiones». «Lo resume muy bien el lema que hemos tenido este año, ‘Hormatik At! ¡Nos salimos de la pared!», comenta a EL CORREO Itzal García. «Estuvimos mucho tiempo investigando qué material podríamos emplear para lograr el efecto deseado. Al final, vimos que lo más apropiado era recurrir a los neumáticos, que tienen un papel protagonista en el mural», subraya la codirectora del proyecto, que ocupa una superficie de unos 120 metros cuadrados.

En realidad, se trata de 82 medias ruedas coloreadas en verde -y sus laterales en otros tonos- barnizadas y atornilladas sobre la fachada, distribuidas en un diseño «armonioso, colorista y brillante» con el que se celebra «el color y la diversidad de procedencias». A nivel conceptual, los neumáticos hacen referencia al «movimiento, al viaje y, en cierto modo, también a la industria», detalla García. Éstos reposan sobre un dibujo que evoca «los viejos papeles de pared pintados, muy sesenteros. En este caso, simula unas flores que contendrán los apellidos de aquellos emigrantes escritos con diferentes caligrafías. Los participantes en el taller se pusieron en contacto con las casas regionales para preguntar cuáles eran los más frecuentes», apostilla Verónica Werckmeister que, junto a su hermana Christina, fue precursora de esta iniciativa, que despierta el interés y la admiración de muchos ciudadanos y turistas.

El futuro del proyecto, sin embargo, es un tanto incierto. «Estamos en un momento de transición. Con este mural, finaliza el contrato de colaboración que tenemos con el Ayuntamiento y por el que nos comprometimos a crear tres obras en tres años -señala Werckmeister-. Vamos a presentar una propuesta a todos los grupos municipales con la esperanza de que la estudien y sigan apoyando esta forma de cultura participativa», confía la artista.