El Correo

Urtaran rechaza alargar el plazo de alegaciones al IBI

Gorka Urtaran.
Gorka Urtaran. / B. CASTILLO
  • SEA Empresarios alaveses muestra su «preocupación» por la subida del tipo impositivo y por la «falta de información» a los ciudadanos para que puedan recurrir

A falta de un día para que los grupos políticos del Ayuntamiento den luz verde al nuevo Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), la concejala de Hacienda, Itziar Gonzalo, ha rechazado esta mañana ampliar el plazo de alegaciones ciudadanas un mes más. La petición de urgencia hecha por el PP, soportada en la mayoría de las alegaciones presentadas por colectivos profesionales, se topó con el portazo del Gabinete Urtaran. El argumento para ello fue la necesidad de «no demorar más» el trámite, que tras la votación que se realizará mañana para aceptar o desestimar las alegaciones será aprobado de forma definitiva por el pleno este viernes.

El rechazo no ha gustado a los populares. El edil Manu Uriarte recordó que el plazo para que los ciudadanos aportasen sus propuestas fue el mes de agosto, por lo que muchos no han tenido la oportunidad de trabajar en profundidad sus alegaciones. Además, aún no se había notificado a los propietarios el nuevo cálculo de su valor catastral, clave para calcular el IBI, por lo que las asociaciones no han tenido oportunidad de comprobar si realmente hay una bajada en el recibo que se girará en 2017.

También SEA Empresarios alaveses reclama más tiempo al Ayuntamiento para que ciudadanos y empresas pudieran reclamar contra la subida del tipo impositivo. «A pesar de la rebaja de los valores catastrales, el Ayuntamiento pretende aplicar un mismo tipo impositivo incrementado en un 44,14%, que se traduce en una mayor subida fiscal para aquellos usos cuya devaluación en su valor catastral tuvo un impacto menor; o lo que es lo mismo, un traslado de la presión tributaria de los usos residenciales a los usos productivos (oficinas, fábricas, bares, cafeterías y comercios), con el consiguiente efecto nocivo que esto supone sobre la actividad económica y el empleo de nuestra ciudad.», han valorado

«Además de una ampliación en el plazo de presentación de las alegaciones hasta que se comuniquen los nuevos valores catastrales y la ciudadanía pueda saber el impacto real del incremento de tipo propuesto en su recibo final, desde SEA proponemos en el caso de los usos productivos (oficinas, fábricas, bares, cafeterías y comercios) una alternativa solidaria con los intereses municipales que se traduciría en un incremento coherente y responsable del tipo impositivo, de forma que se logre incrementar en un 5% la recaudación anterior en el caso de estos usos, en su mayoría micropymes y autónomos», indicaron, en una propuesta que no tendrá eco. Mañana será a todas luces rechazada y PNV, EH Bildu y PSE sumarán sus votos para aprobar el IBVI pactado, con una ligera modificación operada para el pequeño comercio, según han informado este martes.

Polémica

La revisión del IBI viene marcada por la polémica, ya que la Diputación alavesa –institución responsable del Catastro- ha publicado en septiembre en el Boletín Oficial del Territorio Histórico (BOTHA) el acuerdo para notificar a partir del día 13 el nuevo valor de los inmuebles. Pero este acuerdo se alcanzó el 14 de junio, lo que motivó la acusación del concejal popular sobre un posible intento de que los afectados no pudieran comprobar cuánto bajará su recibo o si se incrementa durante el plazo abierto para alegar contra el IBI pactado entre Urtaran y Larrion.

La revisión de este impuesto ha hecho que el tipo de cálculo suba de 0,22 a 0,32, un movimiento ideado para que la recaudación no caiga en picado por la caída de los valores catastrales. El argumento del equipo de gobierno y quienes apoyan esta subida es que sin ese dinero no se podrían garantizar los servicios municipales, y alegan que «el recibo bajará para el 85% de las viviendas». Algo que Uriarte puso en duda, denunciando una «subida encubierta» del tributo y acusando de «falta de transparencia» por la decisión de no ampliar el plazo de alegaciones.

533 comercios excluidos

Por otra parte, EH Bildu anunció ayer su propuesta de excluir a 533 comercios del recargo ‘extra’ del IBI pensado para el 10% de los locales con mayor valor catastral. La norma foral permite aumentar el recibo de estas lonjas, y la coalición abertzale habilitó en las negociaciones una fórmula para agrupar todo tipo de inmuebles con actividad comercial para que no se excluyeran los usados por las grandes empresas. Pero en ese 10% entraban locales con un valor 145.000 euros, por lo que la formación ha optado por solicitar que el porcentaje se reduzca al 5%. Esta alegación se debatirá mañana en la comisión de Hacienda.