El Correo

Las carreteras alavesas recobran la normalidad tras una masiva operación salida de agosto

Retenciones en el peaje de la AP-1 en Luko.
Retenciones en el peaje de la AP-1 en Luko. / I. Aizpuru
  • Las cabinas de pago de Luko y Armiñón han sido los puntos problemáticos a lo largo de este viernes. También se ha registrado tráfico lento en la N-622 entre Etxabarri Viña y Aránguiz

La operación salida de las vacaciones de agosto ha dejado retenciones y tráfico muy lento en los puntos habituales de la red viaria alavesa, que se ubican principalmente en las autopistas y autovías que cruzan el territorio y los nudos de éstas. A primera hora de la tarde, momento en que muchos conductores se han echado a la carretera, las retenciones alcanzaban los 4 kilómetros y hacia las 19 horas las colas ya llegaban en algunos puntos a los 6 kilómetros, como es el caso del peaje de Armiñón.

Según la información que ofrece el departamento de Seguridad del Gobierno vasco, hacia las 22 horas las carreteras alavesas han recobrado la normalidad. El punto más conflictivo en la tarde de este viernes ha sido el peaje de Armiñón, donde las retenciones a las 21 horas eran de entre 2 y 4 kilómetros, aunque durante la tarde han llegado a los 6 kilómetros.

El peaje de Luko recuperó la normalidad hacia las nueve de la noche aunque registró colas durante la tarde de hasta 4 kilómetros. También desaparecieron las retenciones de coches en la N-622 entre Etxabarri Ibiña y Aránguiz. Las incorporaciones del tráfico internacional tanto a la N-622 (autovía de Altube), como a la N-1 en Lopidana generaron retenciones de hasta 4 kilómetros a lo largo de la primera jornada de la operación salida de agosto, aunque a las 21 horas habían desaparecido estos problemas. Los problemas también han afectado a la incorporación del tráfico procedente de la AP1 a la N-1, en la zona de Abetxuko y Lopidana.

Unos kilómetros después en sentido Madrid, el denso tráfico se saldó con un choque por alcance, a la altura de Asteguieta, que tuvo lugar pasadas las 16.00 horas, lo que generó tráfico lento durante al menos una hora. Las colas, a primera hora de la tarde, se extendieron también a la zona de Miñano, unos kilómetros antes del peaje de Luko. En este punto, algunos conductores decidieron abandonar la autopista AP1 para continuar por la N-240 (carretera de Barazar) hasta Gamarra donde tomaban la N-1. Ello originó retenciones de entre 2 y 4 kilómetros, aunque desaparecieron un par de horas más tarde.