El Correo

Vitoria, escenario de novela

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Eva García Sáenz de Urturi, en uno de los escenarios de la novela. / VIDEO: URTZI LEZÁMIZ

  • Recorremos con la autora, Eva García Sáenz de Urturi, los lugares donde ambienta su última trama en VItoria, una ciudad que cada vez acapara más la atención de los escritores locales como escenario de sus novelas

Van por parejas. Siempre. Cada par son hombre y mujer, de la misma edad. Están desnudos, frente a frente y cada uno tiene una mano sobre la mejilla del otro, que parece acariciar. Hay tres eguzkilores en torno a los cadáveres, como si fueran los vértices de un triángulo. Al comprobar la identidad de los fallecidos, todo ellos tienen apellidos alaveses, compuestos. No se conocían entre sí, han sido envenenados y sus edades son siempre múltiplos de cinco.

Esto es lo que se encuentra la Policía en todas y cada una de las escenas de los crímenes que engrasan la trama de 'El silencio de la ciudad blanca' (Planeta). En esta novela, la escritora vitoriana Eva García Saénz de Urturi entra de lleno en el género negro, salpicado de detalles que hacen al lector sospechar que hay algo más detrás de lo que parece evidente.

Puede que sea una coincidencia, quizá una moda pasajera o el mero hecho de que los autores alaveses apuesten por escribir sobre lugares, historias o personajes que les resultan cercanos y con los que los lectores pueden identificarse fácilmente, pero es una evidencia de que el de Sánez de Urturi no es el único caso. La realidad es que en las librerías de la ciudad comparten espacio diversas novelas que tienen un nexo en común: sus creadores han situado parte o la totalidad de la trama en Vitoria, un lugar que conocen muy bien.

El silencio de la ciudad blanca, una de las grandes apuestas de la editorial Planeta para esta temporada, es uno de esos títulos. La cuarta novela de la vitoriana Eva García Sáenz de Urturi se ambienta en las calles de la capital vasca y en otros puntos de Álava como el dolmen de la Chabola de la Hechicera, el poblado celtíbero de La Hoya, las Salinas romanas de Añana y la muralla medieval de Vitoria.

Cerca de treinta medios de comunicación entre prensa local, nacional y publicaciones especializadas cubrieron la presentación del volumen en la capital alavesa y visitaron varias localizaciones retratadas en el libro. Un impacto publicitario-literario de primer orden que podría continuar. Según anunció la autora, este título puede ser el primero de una serie de novelas protagonizadas por el inspector Unai López de Armentia. Todas estarían ambientadas en Vitoria.

Pío Baroja y Pérez Galdós

Mientras,La mujer del reloj, el estreno literario de Álvaro Arbina, tiene la Guerra de la Independencia española de fondo. Su propuesta recorre distintos escenarios como la capital alavesa, donde comienza y termina este thriller histórico, policíaco y de aventuras. A estas dos historias, hay que sumar Muerte de un anticuario, el debut de Eduardo Rojo, donde éste enlaza una trama detectivesca, personajes reales, las calles de Vitoria y el crimen registrado hace 18 años. Otra autora local que se acaba de estrenar como literata es Pilar Lloves Masid, que trabaja en el departamento de Psiquiatría de Osakidetza. En Guarda mi secreto, inspirada en un hecho real, narra una ficción que arranca en los noventa, con una llamada telefónica al entonces psiquiátrico Santa María de Las Nieves, pidiendo información sobre un niño abandonado en 1956.

Si echamos la vista atrás, descubrimos también que tres libros del periodista y escritor Pedro González de Viñaspre La ecuación de los ángeles, Los espectros de la luz y El alma de la Papisa– incluyen Vitoria en sus tramas. En este sucinto repaso es obligatorio destacar a Toti Martínez de Lezea, que siempre ha tenido presente su ciudad natal en sus obras. Desde La calle de la Judería, pasando por A la sombra del templo o Y todos callaron, su último trabajo. «Los libros que tocan temas locales están teniendo gran repercusión y aceptación. A los lectores les pica la curiosidad, les atrae leer sobre historias o rincones que reconocen», apunta, desde la librería Ayala, Maribel Martínez de Estarrona.

Este viaje literario por tierras alavesas pasa por El cura de Monleón, de Pío Baroja; Montes de Oca, uno de los episodios nacionales de Benito Pérez Galdós; Yo, el rey, de Vallejo Nájera, que describe los amores de José Bonaparte con la marquesa de Montehermoso y El rincón amado, de Herminio Madinaveitia. Y, aunque no aparece como tal, la escultura del galés Ken Follett, junto a la Catedral de Santa María, nos recuerda que el viejo templo le sirvió de inspiración para escribir Un mundo sin fin, la continuación de Los pilares de la tierra.