El Correo

«Tocó el hombro a la chica y, según se levantaba, le pegó un puñetazo»

La joven agredida se encontraba en la cafetería del aulario de Las Nieves.
La joven agredida se encontraba en la cafetería del aulario de Las Nieves. / EL CORREO
  • Un testigo relata a EL CORREO la brutal agresión que sufrió el viernes una universitaria en la cafetería del aulario de Las Nieves

La biblioteca central Koldo Mitxelena, más conocida como el aulario de Las Nieves, asiste estos días a un constante trasiego de estudiantes inmersos en la vorágine de los exámenes. Ayer, sin embargo, los apuntes y las pruebas finales no fueron el único tema de conversación entre los universitarios. El brutal ataque que sufrió el viernes una compañera estuvo presente en los corrillos formados en el exterior del inmueble y en su cafetería. Allí, precisamente, es donde un hombre de 30 años, ya en prisión, agredió a una joven estudiante de Magisterio, a la que rompió varios huesos de la cara, el tabique nasal y algunas piezas dentales.

El último incidente que ha alterado la tranquilidad del campus alavés se produjo a las 9.20 horas, cuando un individuo que suele deambular «desde hace años», según dijeron numerosos estudiantes, por las instalaciones de la Universidad pidió dinero a varios alumnos -que se negaron a dárselo- mientras éstos se tomaban un respiro en la cafetería. De repente, «el hombre se dirigió a tres chicas y luego tocó el hombro a otra y, según se levantaba, le pegó un puñetazo en la cara», relató un testigo a EL CORREO.

Según informó el Departamento vasco de Seguridad, también agarró a la joven del pelo y la zarandeó. El agresor, que no es alumno de la UPV ni pertenece a su plantilla, le propinó más golpes en el rostro hasta que un chico acudió en auxilio de la víctima. Los dos varones se enzarzaron y luego el agresor golpeó a un vigilante. Al final, el personal que vela por la seguridad del campus pudo retener al individuo hasta la llegada de la Ertzaintza. Mientras, la universitaria fue atendida por los sanitarios que se desplazaron al lugar. La joven, que tenía rotos varios huesos de la cara, del tabique nasal y algunas piezas de su dentadura, fue trasladada a un centro sanitario.

Los agentes, tras recabar información sobre todo lo ocurrido, arrestaron al sospechoso, que ya contaba con antecedentes policiales y judiciales. El detenido ingresó en la cárcel de Álava por orden del juez acusado de un delito de lesiones. No obstante, se da la circunstancia de que ya había sido apresado el 15 de febrero como presunto autor de una agresión a cuatro menores.

4 incidentes en el campus

En aquella ocasión, los hechos ocurrieron a las diez de la mañana, momento en que un grupo de niños de entre 7 y 8 años que se dirigían a los cines Florida con motivo de una actividad escolar fuera de su colegio fueron abordados por él en la Virgen Blanca. Éste, sin motivos aparentes, golpeó a cuatro pequeños. Además, se resistió y la emprendió de igual forma contra agentes de la Policía Local. Fue arrestado acusado de dos delitos por violencia contra menores y por resistencia a la autoridad.

La agresión que causó el viernes no es el primer altercado que provoca en el campus. «Ya ha protagonizado otros tres o cuatro incidentes. Eso sí, nunca había tenido un comportamiento o actitud violenta; eso jamás se hubiera permitido», indicó a este periódico Javier Garaizar, que reconoció que el supuesto agresor sí ha podido «rondar desde hace tiempo por las instalaciones».

El vicerrector del campus alavés quiso lanzar un mensaje de «tranquilidad» a los estudiantes, preocupados por su seguridad. Diversos alumnos consultados por EL CORREO expresaron sus quejas por lo ocurrido, ya que «esa persona lleva años merodeando por la cafetería y la biblioteca. Se pasa la vida aquí metido. Se pone a gritar, molesta a la gente, pide tabaco y dinero... Era cuestión de tiempo que pasara algo grave. Es evidente que no se encuentra bien», resumieron Bultu, Alejandra, Adriana, Julen, Maider y Ainhoa.

Garaizar, «muy preocupado por la situación», señaló que, si es preciso, «se reforzará la seguridad y se revisarán los protocolos de acceso a unos espacios que «son públicos y abiertos a todos los ciudadanos», recalcó. De igual modo, el vicerrector mostró públicamente su apoyo a la agredida, que se recupera en casa de las graves lesiones sufridas. «Está mejor pero se encuentra dolorida y muy triste por todo lo ocurrido. Le hemos transmitido nuestra solidaridad y ya ha hablado con Elena Agirre, la decana de la Facultad de Educación y Deporte. Le ayudaremos para que no pierda ninguna convocatoria de exámenes. Y también puede contar con el servicio jurídico de la UPV para lo que haga falta», apostilló Garaizar.