El Correo

Bronca en las cocheras de FCC

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Camiones, cisternas y barredoras, perfectamente alineados en las cocheras de Tuvisa. / Jesús Andrade

  • EH Bildu acusa a la empresa de negarle el acceso al tren de lavado, cuando el concejal de Medio Ambiente ya había dado por finalizada la visita a las instalaciones

La visita que ayer cursaron los concejales de la comisión de Medio Ambiente a las instalaciones que gestiona la Unión Temporal de Empresas compuesta por FCC y GMSM finalizó con bronca en las cocheras de Aguirrelanda. La chispa saltó cuando el edil de EH Bildu Aitor Miguel pidió a uno de los representantes de las firmas de limpieza que le dejara «inspeccionar» el tren de lavado donde se adecenta la flota de vehículos. La razón que esgrimió fue que la basura que portan los camiones podría arrastrar una «suciedad» que, si no se elimina correctamente, «atrae a los roedores». El 22 de marzo, Miguel difundió una imagen con la que denunció la presencia de esos animales. «Nos gustaría saber si hay algún problema o no en esa maquinaria y ver cómo es el proceso de limpieza», insistió.

Su petición llegó seis minutos después de que el responsable de Medio Ambiente, Borja Belandia, diera por finalizada la visita. Ésta duró apenas doce minutos, tiempo en el que la comitiva municipal y los periodistas pudieron echar un rápido y ligero vistazo a los vehículos nuevos que integran ahora la flota y a alguno de los viejos que siguen en servicio.

Belandia, visiblemente molesto, había dado por terminado el ‘tour’ ante la insistencia de Miguel, que se quejó porque la «misión» era «comprobar el mantenimiento de la vieja maquinaria que ha funcionado en los últimos meses», así como reclamar los «certificados de desratización» del lugar. El argumento que ofreció un responsable de la UTE para que éste no pudiera acceder al tren de lavado fue que la visita ya había finalizado. «Me debo al concejal de Medio Ambiente; podrá verlo cuando él lo diga», le indicó.

Esa respuesta no contentó al edil de EH Bildu, que tildó de «grave» la situación. Miguel anunció que denunciará el hecho en la comisión de Medio Ambiente por la «resistencia o negativa al ejercicio de la función fiscalizadora, controladora e inspectora municipal de los servicios objeto de concesión». Si su queja prospera, podría acarrear una importante multa a la UTE, a la que Vitoria pagará cerca de 22,8 millones los próximos ocho años por limpiar la ciudad.

«Sin trampa ni cartón»

Mientras, en la calle, Belandia destacó que se había enseñado «lo que hay, sin trampa ni cartón. Es perfectamente visible el estado en que se encuentran los vehículos, lo que no podemos es traer la maquinaria vieja, ya reemplazada para el ‘show’ -agregó-. No vamos a dejar de retirar vehículos y de arreglar cosas simplemente para dar capricho a determinado tipo de denuncias», zanjó.

Minutos después de las dos, llegó un camión con un nuevo recolector de carga lateral. Así, de los 335 vehículos que FCC debía renovar -según el pliego de condiciones- faltan cinco: «otro recolector de carga lateral, dos ‘portacontenedores’ y dos camiones de carga trasera, detalló Eladio Oribe por parte de la empresa.