El Correo

Un otoño seco deja los embalses del Zadorra al 61%

El embalse de Ullíbarri, al 62%, según la CHE.
El embalse de Ullíbarri, al 62%, según la CHE. / Blanca Castillo
  • En puertas del invierno, el territorio goza de altas temperaturas para la época del año y registra escasas precipitaciones, aunque los pronósticos anuncian una borrasca para la próxima semana

Finaliza el otoño con los embalses alaveses en mínimos anuales, aunque los pronósticos meteorológicos anuncian que el tiempo seco se acaba. El cambio aún tardará unos días en llegar. Será a partir del próximo día 26 cuando una borrasca pondrá fin a un trimestre que no ha tenido precisamente el comportamiento que cabía esperar. En septiembre, octubre y noviembre ha llovido la mitad de lo normal en Euskadi. Y en diciembre apenas se llevan recogidos ocho litros cuando la media del mes es de 160. No es, por tanto, extraño que algunos embalses se encuentren en situación precaria.

Las presas del Zadorra acumulaban este viernes 135 hectómetros cúbicos de agua que dejan a los embalses al 61% de su capacidad, según datos de la Confederación Hidrográfica del Ebro. La diferencia con respecto a 2014 se debe a unos meses de pocas precipitaciones. En el aeropuerto de Foronda se registraron en septiembre 30 litros cuando la media es de 51. Octubre, con apenas 39 litros -la media es 71-, fue seco, mientras que el mes de noviembre volvió a ser normal, cuando se recogieron 75 litros que sirvieron para devolver a los embalses a la situación de llenado de un mes antes. Un seco mes de diciembre ha vuelto a dejar a los embalses alaveses a cerca de la mitad y devuelve una relativa preocupación por el agua embalsada.

Sin embargo, y a pesar de las altas temperaturas, el invierno entrará a las 5 horas y 48 minutos del martes para poner fin a un otoño que se ha caracterizado por la calidez de las temperaturas, pero sobre todo por la escasez de precipitaciones. La falta de agua es notoria. «Atravesamos un periodo seco, aunque no es una sequía propiamente dicha. Para ello hacen falta dos trimestres muy secos y aun no los tenemos. En realidad, solo tenemos uno. No obstante, la falta de lluvia se nota en el llenado de los embalses y sobre todo en el paisaje», afirma Margarita Martín, delegada de Aemet en Euskadi, que este jueves realizó un balance del otoño y un pronóstico para el invierno.

No obstante, pese a la sequía que se observa en este último tramo del año, 2015 cerrará en positivo en cuanto a lluvias. En Igeldo, por ejemplo, se llevan registrados 1.632 litros, cuando la media es de 1.590, y en Álava han precipitado más de 900, casi cien por encima de lo normal. Esto es posible gracias a las abundantes lluvias recogidas durante el primer trimestre. Pero tras aquellos húmedos inicios de año, vino un segundo trimestre algo más escaso en cuanto a lluvias.

En cuanto a las temperaturas, septiembre fue frío en el observatorio de Vitoria. Sin embargo, a partir de ese momento, la situación cambió. Así, octubre fue normal, en tanto que noviembre fue cálido. «De acuerdo a los cálculos que hemos realizado, pensamos que diciembre terminará también con la calificación de cálido. Por lo tanto, hemos ido a más», indica Margarita Martín.