El Correo

Los daños del puente de Olaranbe no superan los 2.000 euros

Los bomberos tardaron tres horas en rescatar al animal.
Los bomberos tardaron tres horas en rescatar al animal. / EL CORREO
  • La Diputación encarga un informe pericial para determinar la causa del accidente en el que un caballo quedó atrapado en la pasarela peatonal

Desde que el ingeniero Andrés Iturralde diseñara, por encargo de la Diputación, el primer proyecto de unión de la red de bicicarriles de Vitoria con la vía verde del ferrocarril Vasco-Navarro que va hacia Estella hasta que, hace unas jornadas, se instaló la pasarela peatonal de Olaranbe han transcurrido quince años. Mucho menos tiempo es el que se ha mantenido intacto el nuevo puente, diseñado para salvar la peligrosa A-2130 a la altura de las instalaciones deportivas del Aurrera. En concreto, nueve días; los comprendidos entre el 5 de diciembre -cuando se abrió al público la infraestructura- y el domingo 13, jornada en la que se registró el accidente en el que un caballo quedó atrapado durante unas tres horas al romperse varias lamas de madera de la superficie de la pasarela.

Desde entonces, peritos y técnicos de la institución foral estudian las causas que motivaron el percance, que ha obligado a cerrar el puente al paso de peatones y ciclistas hasta que pueda procederse a su reparación. A la espera de recibir un informe definitivo, el diputado general de Álava anticipó ayer que «los daños no superan los 2.000 euros».

En su habitual comparecencia semanal, Ramiro González señaló también que la Diputación ha encargado un estudio pericial para «determinar cómo se ha producido este siniestro. De momento, repararemos la pasarela, aunque todavía es pronto para adelantar la fecha de reapertura -agregó-. Además, esperaremos a que los servicios jurídicos examinen el informe para tomar cualquier decisión», apostilló.

Eso sí, el político jeltzale reiteró que, tal y como está indicado en los paneles informativos, en esa infraestructura «está permitido el paso de peatones y ciclistas». El puente, de hecho, no está diseñado ni construido para el paso de caballos. Por esa vía verde sí se contempla la posibilidad de que puedan transitar quienes necesiten desplazarse en silla de ruedas. «Repito, es una pasarela peatonal», recalcó González. De hecho, sólo se permite específicamente el paso de un jinete con su cabalgadura en tres vías verdes de todo el País Vasco: las de los Montes del Hierro/Itsaslur, Bidasoa y Plazola-Leitzaran. En esta última y en la de Urola también hay tramos que están muy concurridos por patinadores, a los que se permite pasar.

Inversión de 571.000 euros

Los casi cien metros de longitud de la pasarela de Olaranbe, que ha supuesto una inversión de 571.000 euros (IVA incluido), cuentan con una superficie elaborada en ‘composite’ sintético, una madera tecnológica antideslizante. El domingo, algunas de las lamas cedieron al paso del jinete y su caballo, que quedó sujeto por la estructura, lo que evitó su caída pese a tener parte de sus cuartos traseros colgando.

Una de las teorías que se manejan es que «el animal pudo ponerse nervioso al cruzar el puente», cuyas barandillas tienen una altura que ronda los 1,10 metros.