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'La Meta', la vieja factoría vitoriana

La Metalúrgica Vitoriana, en una imagen de la época.
La Metalúrgica Vitoriana, en una imagen de la época. / Archivo Municipal
  • Una colosal fábrica metalúrgica, que durante años fue el único referente en el lugar donde ahora se asienta el barrio de San Martín, tuvo varios socios y diversos nombres, pero los vitorianos la conocían como ‘La Meta’

Fue una de las primeras grandes fábricas vitorianas y por ello se mantiene en la memoria colectiva de los vitorianos. También porque permaneció en Vitoria hasta la década de los 70 y porque dio empleo a miles de trabajadores. Se trata de La Metalúrgica Vitoriana, más conocida entre los vitorianos como 'La Meta'. Inaugurada en 1902, la colosal fábrica llegó a ocupar todo el espacio entre Adriano VI y Beato Tomás de Zumárraga.

Su nacimiento tuvo lugar a comienzo del siglo XX, momento en que la ciudad vivía una etapa de desarrollo industrial, influido, en parte, por la repatriación de capitales procedentes de las colonias españolas —Cuba, Puerto Rico y Filipinas— perdidas en 1898. La Meta y un puñado de fábricas supusieron los destellos industriales en una Vitoria de 30.000 habitantes que mantenía su tradicional carácter comercial y de servicios. En esa época casi la mitad de la población activa eran trabajadores en tiendas, un 30% trabajaba en pequeños talleres, un 12% como sirvientes en las casas de la burguesía local, un 2,5% eran funcionarios, un 15% militares y un 0,4% religiosos.

La ciudad de calles silenciosas apenas veía alterada su tranquilidad por los toques de las numerosas campanas de sus torres y por el paso de los carros o coches de caballos o de los primeros y escasos automóviles.

'La Meta', la vieja factoría vitoriana

Hacia 1910 La Meta fue adquirida por Segundo Aranzábal, que en 1911 se unió al industrial bilbaíno Serafín Ajuria, que registraron la empresa con sus respectivos apellidos. Con el nuevo nombre, se convertiría en una de las empresas más fuertes del territorio y en ella montaron el primer horno eléctrico de España para elaborar acero.

El Bar La Meta, en la calle Juan Ángel Sáez, hace honor a la vieja factoría.

El Bar La Meta, en la calle Juan Ángel Sáez, hace honor a la vieja factoría.

No les debía ir mal a sus propietarios, por lo menos al segundo de ellos, ya que en 1918 construyó Ajuria Enea, actual residencia oficial del lehendakari. Unos años después, en 1926, Ajuria y Aranzábal S.A se convirtió en referente nacional tras conseguir la medalla de oro en la Exposición Nacional de Maquinaria. En 1927, se convirtió en "Ajuria S.A.", al desvincularse los hijos de Segundo Aranzábal de Serafín Ajuria, que continuó en la misma ubicación.

En 1954 llegó a ser la mayor empresa de fabricación de maquinaria agrícola, y poseía cerca de 1.000 trabajadores. La maquinaria agrícola que producía contribuyó a modernizar el campo alavés y el de todo el país.

Las instalaciones de La Meta fueron muy avanzadas a principios del siglo pasado, pero con el tiempo sucumbieron, como otras, al avance tecnológico e industrial, dejando paso a la urbanización residencial que actualmente existe en la zona.

En honor a 'La Meta'

Haciendo honor al sobrenombre de la vieja factoría, en marzo de 2014, dos hosteleros de la ciudad, Julián Presa y Pepi Cid, optaron por la apertura de un bar en el barrio de San Martín que lleva el apodo de la vieja fábrica.

Además del nombre del local hostelero, un grafiti —solo visible durante las pocas horas que cierra al público— recuerda a la vieja metalúrgica en la persiana del establecimiento de la calle Juan Ángel Sáez, junto al nuevo Ayuntamiento de Vitoria, en San Martín.