El Correo

Aparecen en Vitoria las primeras amenazas contra inmigrantes tras el atentado de París

La puerta de la asociación, esta mañana
La puerta de la asociación, esta mañana
  • Cuatro días después de los brutales asesinatos, la sede de la Asociación de Residentes Afroamericanos de la capital alavesa amanece con una pintada de tintes xenófobos

Los responsables y trabajadores de Afro, la Asociación de Residentes Afroamericanos de Vitoria, han amanecido este martes con un «desagradable» despertar. En la puerta de su sede, ubicada en la calle Alboka, en el barrio de San Cristóbal, ha aparecido una pintada insultante y de tinte xenófobo. Nada más llegar al local, una trabajadora social del colectivo se ha encontrado con el mensaje 'Cerdos. Moros no' sobre la entrada principal del recinto. Acto seguido, la empleada ha telefoneado a Filomena Abrantes, responsable del colectivo de inmigrantes, que se ha puesto en contacto con la Policía vasca. «Tan pronto como hemos podido hemos llamado a la Ertzaintza para que vinieran y vieran lo ocurrido», ha relatado a EL CORREO la veterana activista. «Por desgracia, no es la primera vez que sufrimos este tipo de ataques».

Abrantes se refiere a lo ocurrido el pasado mes de febrero. Durante dos jornadas consecutivas, aparecieron en la sede de Afro diversos mensajes amenazantes y de claro tinte xenófobo. En aquella ocasión, fueron adhesivos con una esvástica -símbolo con connotaciones racistas- acompañada por frases como 'No falta trabajo, sobran inmigrantes', 'Ayudas sociales para los nacionales' y 'Stop hipocresía. Los españoles primero'.

Ante la reiteración de amenazas contra el colectivo de inmigrantes, Abrantes acudió entonces a las dependencias de la Ertzaintza con el propósito de poner una primera denuncia, que luego tuvo que ser ampliada. En vista de lo ocurrido, la responsable de la asociación Afro no dudó en reclamar protección policial para garantizar la seguridad del local, de los trabajadores y de quienes acuden allí en busca de ropa o alimentos. En jornadas sucesivas, aparecieron también pegatinas en las oficinas de Lanbide y en el campus universitario.

A finales de febrero, Afro volvió a recibir nuevas amenazas. En esa ocasión, llegaron en forma de carta anónima enviada por correo postal. En el interior, se incluía un papel en el que aparecían escritas -con faltas de ortografía incluidas- las siguientes palabras: 'No hay poco trabajo, sino demasiados emigrantes. Eso pensamos el 90% de los vitorianos, os guste o no. Como denunciéis, cada vez tendréis más enemigos'. La presidenta del colectivo, Filomena Abrantes, entregó la misiva a la Ertzaintza a fin de incluirla en la investigación y remitió una copia al Ararteko.