La cultura alavesa no sale de la UCI

El Artium cuenta con una partida en los presupuestos del Departamento vasco de Cultura./
El Artium cuenta con una partida en los presupuestos del Departamento vasco de Cultura.

El sector reclama más apoyo de las instituciones ante otro desplome en los presupuestos públicos

NURIA NUÑOVitoria

Si la cultura alavesa fuera un paciente, estaría ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). El enfermo, por desgracia, lleva años hospitalizado en estado crítico. Y lo que es peor, su situación no tiene visos de mejorar. El nuevo desplome de los presupuestos públicos y la crisis en el sector privado amenazan con agravar el erial artístico en el que se ve sumida la provincia. Los artistas plásticos, escritores, actores y gestores culturales, entre otros, unidos en torno a la Mesa Sectorial de la Cultura en Álava para la Creación Contemporánea (Mahaia), han puesto esta semana el grito en el cielo. «Algo se está haciendo muy incorrectamente cuando se es incapaz de gestionar un presupuesto de manera equilibrada y equitativa cargando en la cultura de Álava todo el peso de la desesperanza», subrayan en un duro comunicado.

LAS IMPRESIONES

Antonio AltarribaNovelista y guionista de cómics «El primer motor que dinamice el sector deben ponerlo las instituciones»
Pilar López Directora de Teatro Paraíso «Hay diagnósticos cuando ya hay que invertir. No podemos perder más tiempo»
Fernando Illana Artista y galerista «No es sólo responsabilidad delos políticos. Es unfracaso colectivo»
Javier Alkorta Festival de Teatro de Humor de Araia «Aquí tenemos una carencia fundamental: la autoestimacomo territorio»
Colectivo Mahaia Mesa Sectorial de la Cultura «Se está cargandoen la cultura de Álava todo el peso de la desesperanza»
Dukessa Galerista «No existen proyectos culturales de calado. Y, lo que es peor, no hay nada en perspectiva»

ALGUNAS PARTIDAS DEL DPTO. VASCO DE CULTURA

7,04
millones recibirá la Orquesta Sinfónica de Euskadi (OSE). Es la mayor partida de todas.
465.000
euros es la cantidad prevista para el funcionamiento anual del centro-museo Artium.
4,9
millones de euros se han reservado para la Capital Europea de la Cultura-Donostia 2016.
220.000
euros irán a la Fundación del Valle Salado de Añana para ejecutar el plan director.
4,7
irán al Guggenheim (3,4 gastos corrientes; 1,1 por acuerdo de gestión y 226.680 de Eremuak).
106.181
euros para actualizar y ampliar el inventario del patrimonio arqueológico de Álava.
4,3
millones para Tabakalera, en San Sebastián (1,4 funcionamiento y 2,9, obra de remodelación).
86.000
euros para la Asociación Festival de Jazz, organizadora del certamen internacional de Vitoria.
1,57
millones recibirá el Museo de Bellas Artes de Bilbao repartidos en tres partidas.
70.000
euros para la Fundación Catedral Santa María. Son 170.000 euros menos que en 2015.

«Por mucho que se nos repita lo mal que está todo, no se nos podrá convencer de que se hace todo lo posible cuando asistimos perplejos a la distribución de recursos que se plantean en los diversos borradores de presupuestos. La responsabilidad del culturicidio de Álava será de quienes disponen y han dirigido las prioridades hacia la vacuidad, la impostura, la espectacularización, la pretensión y la nadería», alertan.

El colectivo muestra su «decepción y claro rechazo» ante las propuestas presupuestarias diseñadas por las distintas administraciones. Y recuerdan que desde 2008 el «gasto liquidado en cultura en nuestro territorio ha sobrepasado el 50%. Un hecho reconocido por la propia Viceconsejería de Cultura -con la que este periódico ha intentado contactar sin obtener respuesta- que tilda a Álava de provincia olvidada en el ámbito cultural», enfatizan.

Los recortes constantes y progresivos que sufre el sector cultural alavés han vuelto a quedar plasmados en la previsión de gasto del Gobierno vasco. La consejera Cristina Uriarte presentó la semana pasada un presupuesto de 53,8 millones de euros para Cultura en 2016, ejercicio en el que su departamento hará «un esfuerzo especial» en «fortalecer las estructuras y eventos tractores». En esa categoría figuran tres iniciativas. Dos arraigadas en San Sebastián -la Capital Europea de la Cultura y el edificio de Tabakalera- y una tercera en Bilbao: el Guggenheim. Vitoria y Álava se quedan sin tracción.

Si se pone la lupa sobre las partidas, aparecen los 220.000 euros que la Fundación del Valle Salado de Añana logra para su plan director. A éstos hay que añadir los 561.000 que ha previsto la Diputación alavesa, según se supo el viernes. Mientras tanto, a la catedral de Santa María le ha llegado un tijeretazo de 170.000 euros. Sólo recibirá de las arcas de Lakua 70.000 euros. En 2016, el templo renovará buena parte de sus cubiertas y tejados, reparará grietas y seguirá con la transformación de la cripta en un museo. Los trabajos serán sufragados por el patronato de la fundación -integrado por Ayuntamiento de Vitoria, Diputación de Álava y Obispado-, el Ministerio de Fomento y el Gobierno vasco. El Gabinete de Ramiro González ha consignado para el templo 714.000 euros en su plan presupuestario de Cultura. Además, ha dispuesto 1,8 millones de euros para el Artium. Éste se lleva también la partida más cuantiosa entre las que el Departamento vasco de Cultura asigna a Álava. Volverá a contar con 465.000 euros, cifra que contrasta con los 4, 7 millones reservados al Guggenheim o los 1,57 millones destinados al Bellas Artes de Bilbao.

El caso de los museos forales

Ambos centros y el Artium están inscritos en el Registro de Museos y Colecciones de Euskadi, que permite trabajar en red y agilizar los préstamos de las obras. La adscripción a ese sistema es un requisito indispensable para percibir cualquier subvención nominativa o genérica del Ejecutivo vasco. Además del centro de arte contemporáneo vitoriano -fundación donde los patronos toman las decisiones-, están incluidos en esa relación el Museo Diocesano de Arte Sacro y el de Artziniega. La Diputación no ha inscrito ningún museo de titularidad foral en ese registro. Dar ese paso supondría reconocer al Gobierno vasco como único competente en materia museística. «A fecha de hoy, no está prevista ninguna inclusión. Además, previamente debería acordarse un convenio», explicó un portavoz foral.

Como la Diputación mantiene la gestión y propiedad de sus museos, éstos se sustentan con fondos forales. Y, en menor medida, con el cobro de entradas, decisión que adoptó el Gobierno foral del PP en 2012. Esa recaudación ha permitido costear sistemas de microfonía y dispositivos táctiles, entre otros.

De igual modo, el Ejecutivo vasco ha reservado 86.000 euros para el Festival de Jazz, certamen que tiene apoyo foral y del Ayuntamiento de Vitoria -que ha recibido las críticas de la mayoría de la oposición por sus ajustes en Cultura-, que también respaldan otras propuestas como el Azkena Rock Festival. Eso sí, frente a los 1.030.000 euros que percibirá el Zinemaldia, principal certamen cinematográfico del país, el FesTVal, el referente para el mundo televisivo, debe batirse el cobre cada año para conseguir una ayuda de Lakua. Sólo lo ha logrado en sus dos últimas ediciones. En cada una ha obtenido 20.000 euros que no han llegado del área de Cultura.

La dependencia de la financiación institucional se ha evidenciado como un gran debilidad para el sector cultural. Así, el presente escenario poco tiene que ver con el de hace un lustro. Apuestas institucionales como Krea, la gestión del Proyecto Amárica y la línea de Xabier Arakistain en Montehermoso pasaron a mejor vida. En el campo privado, han desaarecido galerías, la editorial Bassarai y la productora escénica Kunka. Además, el ciclo Periscopio ha quedado reducido a la prestigiosa World Press Photo. A este desmoronamiento de referencias culturales se suman los dos frustrados proyectos de construcción de un auditorio, la decisión del Gobierno vasco de privar a Vitoria de los estudios superiores de danza en beneficio de Bilbao -pese a que el Conservatorio José Uruñuela tenía toda la infraestructura de danza de Euskadi-, el fallido centro de investigación del patrimonio vasco (Zain) y el Museo de la Pelota, que está congelado.

Distintas críticas

Con este panorama, la visión que diversos agentes culturales tienen sobre el momento que atraviesa el sector en Álava es pesimista. «No es una prioridad para las instituciones. No existen proyectos culturales de calado. Y, lo que es peor, no hay nada en perspectiva», lamenta la galerista Dukessa. Fernando Illana, artista y director artístico de Trayecto Galería, apunta a la ausencia de políticas culturales como factor clave. «Los políticos sólo entienden el arte y la cultura como una oferta de programación. Ahí está la anomia. Pero no es sólo su responsabilidad. Álava está como está por un fracaso colectivo», apunta.

Premios nacionales en Danza, Cómic yArtes Escénicas

Álava es un territorio pequeño, pero sobrado de talento, donde muchos creadores desarrollan proyectos de calidad que acaban logrando una gran relevancia. Vitoria puede presumir de contar con tres premios nacionales en disciplinas tan dispares como las Artes Escénicas, el Cómic y la Danza. De la mano de ésta llegó en octubre el galardón que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte otorgó a la compañía La Intrusa, de los coreógrafos vitorianos Damián Muñoz y Virginia García y con sede en Barcelona, en la categoría de creación. Tres años antes fue reconocido el trabajo de Teatro Paraíso, que se hizo con el Premio de las Artes Escénicas para la Infancia y Juventud. Por su parte, Antonio Altarriba, junto con el veterano dibujante Kim, logró que su novela gráfica El arte de volar fuera galardonada con el Nacional de Cómic 2010.

La crítica a la «ausencia de políticas coherentes, consensuadas y de apuestas estratégicas» llega por boca de Antonio Altarriba. «El Gobierno dice que faltan proyectos tractores, cuando el primer motor que dinamice el sector deben ponerlo las instituciones. Tienen que apostar por la creatividad de los ciudadanos. Si los políticos no reaccionan, iremos a menos. Hay que romper esa dinámica», advierte el escritor.

Observaciones similares llegan desde las artes escénicas. La directora de Teatro Paraíso critica que el respaldo de las instituciones alavesas sea mínimo. «Los últimos cuatro años hemos estado en el desierto. El panorama es desolador. Sólo hay diagnósticos del sector cuando lo que hay que hacer es invertir. No podemos perder más tiempo», apostilla Pilar López, que lamenta que Lakua haya retirado su apoyo presupuestario a KunArte, el centro cultural alavés para la pequeña infancia. Javier Alkorta, coordinador del Festival de Teatro de Humor de Araia, desliza otro problema. «En Álava tenemos una carencia fundamental: la autoestima como territorio. Hay potencial, pero no respaldo institucional. Somos los grandes olvidados».

============VO.IN08 PIE negro (A) (8921190)============

El Artium, la catedral de Santa María, el Valle Salado y el Festival de Jazz cuentan con una partida en los presupuestos del Departamento vasco de Cultura. En la imagen inferior, la galerista Dukessa.:: i. aizpuru, b. castillo, r. gutiérrez y j. mingueza

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos