El Correo

La Batalla de Vitoria se enfrenta a la guerra contra el olvido

Parte de la recreación de 2014, en Olárizu, con abundante público al fondo.
Parte de la recreación de 2014, en Olárizu, con abundante público al fondo. / Blanca Castillo
  • La recreación bienal de la histórica contienda está en el aire después de que Urtaran haya retirado el convenio para 2016 a la asociación que preserva la memoria del evento, para disgusto de aficionados y hosteleros

No sopla el viento a favor para la Batalla de Vitoria y su recreación en 2016 que, de momento, está en el aire. El Gabinete Urtaran ha decidido retirar la subvención directa a este evento bienal y lo ha condenado a acudir a la convocatoria general de subvenciones del Ayuntamiento para lograr algo de financiación, lo que ha levantado una polvareda de críticas entre aquellos que le acusan de «renunciar» a celebrarla. El equipo de gobierno asegura que «no anula los actos de recreación de la batalla» sino que emplaza a sus organizadores a presentarla como un proyecto cultural más, que deberá ser valorado y que, de esta manera, optará a sólo una parte del presupuesto que se destine a la convocatoria, ya que el dinero se repartirá entre todos los solicitantes.

La decisión del departamento de Cultura, liderado por el edil Iñaki Prusilla, deja por tanto en suspenso la celebración de este evento el próximo año, ya que el coste de la recreación, que atrae siempre a un numeroso público, asciende como mínimo a 50.000 euros que hasta ahora se lograban a través de un convenio entre el Ayuntamiento y la asociación que preserva la memoria de la histórica contienda que puso a Vitoria en el mapa europeo. Prusilla matizó que «no renunciamos a que se haga la recreación ni es nuestra intención poner ninguna traba», pero justificó el cambio en que "estamos poniendo orden en la gestión de proyectos con recursos públicos y vamos a crear bolsas de subvenciones para que los proyectos se presenten con las mismas garantías y transparencia". Y anunció que la dotación económica para estas bolsas será superior a la de otros años. En este sentido, recordó que la propuesta se someterá «a una evaluación independiente», aunque sí avanzó que no está de acuerdo con que se tenga que hacer cada dos años.

Críticas desde todos los flancos

Las críticas a la decisión del Ejecutivo municipal le han llegado desde todos los flancos. Por un lado, el Partido Popular cargó contra el Gabinete Urtaran y le acusó de «renunciar» a la celebración de la recreación porque al derivar las ayuads a la convocatoria general de subvenciones se condena a que «sea imposible alcanzar la financiación necesaria», censuró el concejal Iñaki García Calvo, lo que en la practica significa enterrar el evento, detalló. El edil popular recordó que esta celebración supone «un importante escaparate para la ciudad» e informó de que para 2016 estaba prevista la llegada de «hasta 500 recreacionistas de toda Europa, con lo que ello supone para el comercio y los hoteles de Vitoria», recalcó.

La Asociación Histórica Vitoria 2013, organizadora de la celebración, censuró que «nos quieren robar parte de nuestro patrimonio, quieren ignorarlo como si no significara nada», argumentó Patxi Viana, secretario de esta organización encargada de la representación de la batalla que tuvo lugar el 21 de junio de 1813, y que supuso el fin de la invasión francesa en España. Para Viana, la supresión de esta cita supondría unas «importantes pérdidas tanto culturales como económicas porque atrae a personas de todo Europa».

Y es que para poner en escena la recreación del histórico combate, la asociación estima que necesita 50.000 euros, una cuantía imposible de lograr a través de la convocatoria de subvenciones a la que se les deriva desde el Gabinete Urtaran. «La cantidad máxima a la que puede aspirar cada asociación son 3.000 euros, con eso no se puede hacer nada", asegura Ramón Gil, secretario de la Asociación Recreacionista Vitoria 1813. «Por esa vía es imposible realizar el evento. Nos resulta imposible llevar a cabo la recreación de la Batalla de Vitoria por falta de apoyo económico», sentencia.

El año pasado acudieron a la escenificación 370 recreacionistas venidos de diferentes puntos de Europa, y para 2016 se preveían unos 500. Sin embargo, su llegada está más en el aire que nunca. Lo que es seguro es que no acudirán el último fin de semana de mayo a la capital alavesa, fecha elegida para la próxima conmemoración. «Vitoria había cogido nombre y el potencial de la celebración era mucho mayor que otros años. Es una pena que no lo podamos celebrar», se lamenta Gil. «Si no podemos hacerlo en nuestra ciudad nos iremos a Burgos en junio, que allí parece que sí están apostando en serio por una cita propia», concluye.

Al problema de la financiación, se suma «el retraso» que conlleva el hecho de tener que presentarse a la convocatoria ordinaria de subvenciones, ya que «los recreacionistas necesitan organizarse con casi un año de antelación, muchos, al ser extranjeros, tienen que reservar el viaje y cogerse vacaciones. Para cuando se adjudica el dinero de las subvenciones es demasiado tarde, no da tiempo a preparar nada», advierte Gil.

El sector hostelero

Los hosteleros de la ciudad también han lanzado sus críticas al Gabinete Urtaran a causas de los perjuicios económicos que causaría la supresión de la Batalla. "Dar un paso atrás en este sentido es un error, en la primera recreación en 2013 tuvimos el hotel lleno. Además eran clientes de un nivel alto que consumían mucho, ingleses en su mayoría", explica Miguel Ángel Jofre, director del Hotel Ciudad de Vitoria. Aunque, no sólo la reacreación atrae visitantes, sino que «también hemos advertido que en otras fechas acuden turistas para visitar los escenarios de la Batalla», añade.

También Asier Aguirre, del Hotel Sercotel Boulevard, califica esta pérdida de "dolorosa", ya que "venían muchos turistas atraídos por la recreación, sobre todo clientes nacionales". En la misma línea se expresa Txus Bilbao, del asador Matxete. "Todo lo que llegue es bueno, que venga gente de fuera siempre es positivo, habría que seguir apostando por la Batalla". Aunque, de momento, la Batalla tiene otra batalla en Vitoria.