El Correo

En libertad y con expediente de expulsión el hombre que trató de agredir a una joven en Judimendi

  • La mujer, que prestó declaración el lunes en Aguirrelanda, ratificóla versión de los hechos ofrecida porel joven que le auxilió

El ciudadano pakistaní arrestado en la madrugada del domingo en Vitoria por intentar agredir a una mujer y golpear en la nariz al hombre que le retuvo ha quedado en libertad con cargos. La Policía Local, que llevó a cabo la detención, le ha imputado dos delitos. Por un lado, se le acusa de pegar al joven que impidió el ataque a la mujer que caminaba sola por el barrio de Judimendi al filo de las seis de la mañana. A éste, su valentía le costó un fuerte puñetazo en la cara y la fractura de los huesos propios de la nariz. Además, al arrestado se le atribuye una tentativa de agresión a la chica.

Tras su detención, los agentes de la Policía Municipal pudieron comprobar que el individuo reside en la ciudad en «situación irregular». En consecuencia, fue trasladado a las dependencias del Cuerpo Nacional de Policía en la capital alavesa. Allí, se confirmó que, en efecto, «no tenía sus papeles en regla», por lo que se le abrió «el correspondiente expediente de expulsión del país», tal y como dicta la Ley de Extranjería. Al concluir los trámites, quedó «en libertad con cargos a la espera de que se determine cuándo tiene que abandonar España», según informó a EL CORREO un portavoz de la Subdelegación del Gobierno en Álava.

Mientras tanto, la mujer que fue víctima del intento de agresión se presentó el lunes en la comisaría de Aguirrelanda para prestar declaración. De este modo, respondía a la solicitud pública efectuada por la Policía Local. Ésta había recurrido el domingo a la red social Twitter para reclamar su presencia en las dependencias municipales para esclarecer lo ocurrido y el motivo de la agresión. Los agentes no pudieron localizarla en su momento, puesto que ésta había abandonado el lugar de los hechos. Su testimonio era vital para aclarar lo sucedido.

Insinuaciones sexuales

En su declaración, la joven ratificó la versión ofrecida por el ciudadano que acudió en su auxilio. Tal y como relató ayer en este periódico el joven que se enfrentó al agresor, ambos se acababan de conocer en el bar La Lonja, ubicado en la calle Polvorín Viejo. Tras el cierre del local, los dos se quedaron fumando un cigarro en la calle. «Cuando estábamos charlando nos dimos cuenta de que había un hombre de origen pakistaní a nuestro lado apoyado en la pared sin decir nada. No nos dio buena espina, pero no le dimos mayor importancia y seguimos a lo nuestro», explicó el joven, que prefiere mantener el anonimato.

Tras despedirse, la chica se encaminó hacia la iglesia de San Juan Bautista, en dirección al parque de Judimendi, y su acompañante dirigió sus pasos por la calle Errekatxiki hacia Arana. Un «presentimiento» hizo que el joven se girara y viera al hombre caminando a unos 400 metros de la chica en la misma dirección que ella. «Me preocupé y quise acercarme por si pasaba algo -contó-. Cuando ya logré divisar a los dos, comprobé que estaban forcejeando y el hombre tenía a la chica agarrada del brazo».

En su declaración, la mujer respaldó esta descripción de los hechos. Además, añadió que, mientras la retenía, el detenido le profirió «palabras provocativas» y le lanzó «algunas insinuaciones de índole sexual», según detalló un portavoz de la Policía Local.