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«Google tiene más datos acerca de nosotros que nuestra propia pareja»

Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña.
Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña. / El Correo
  • El experto en tecnología Alejandro Suárez presenta esta tarde (19.30 horas) en la Casa de Cultura de Vitoria su libro "El quinto elemento", sobre espionaje, ciberguerra y terrorismo

Si está leyendo este artículo, sepa que es una de las millones de personas vigiladas por la NSA (Agencia Nacional de Seguridad estadounidense) o grandes compañías tecnológicas. "Tienen tus e-mails, llamadas, fotos o tu ubicación en Google Maps… Hasta tus puntuaciones en Angry Birds", advierte Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña, autor de "El quinto elemento" (Deusto) y consejero delegado de Ocio Networks y del Grupo Gestiona. Esta tarde (19.30 horas) presenta su libro en la Casa de Cultura, en el Aula de Cultura EL CORREO.

–Es la "ciberguerra", plantea.

–En un campo militar clásico los elementos son tierra, agua, aire y espacio, pero ahora aparece otro: internet. Ahí es un todos contra todos. A diferencia de la geoestrategia, donde hay países aliados y enemigos, en internet sólo hay intereses y el que no espía es porque no puede. Ya no vale el concepto de privacidad que teníamos. Internet se ha vuelto un campo de batalla donde se mueven desde terroristas, criminales y delincuentes comunes, hasta compañías tecnológicas o agencias de inteligencia que tienen un papel muy relevante y agresivo para el usuario. Por ejemplo, en Francia, aliado de España, hay muchos casos de espionaje en sistemas gubernamentales españoles igual que nosotros se lo hacemos a ellos.

–¿Nos roban datos cada vez que accedemos, por ejemplo, a Twitter?

–Nos están robando datos no por tener perfiles sino simple y llanamente por conectarnos a internet. Eso hace que un montón de empresas tecnológicas como Google puedan recopilar datos sobre nosotros. Cuentan con más datos acerca de nosotros que nuestra propia pareja. A través del uso que hacemos de sus servicios, incluso cuando no somos conscientes de estar usándolos, el hecho de visitar una web hace que engorde la información que tienen y que vayan perfilándonos más y más hasta tener una cantidad de datos que no nos parecería realista, pero que ocurre. Compañías como Google monitorizan e-mails, llamadas, mensajes, fotos, tu ubicación en Google Maps y conocen las páginas que visitas, los archivos que te descargas… Hasta tus puntuaciones en Angry Birds. Tienen una información tan detallada que nos segmentan publicitariamente.

–¿Sólo nos espían por fines comerciales, o hay otros?

–Con las compañías el fin es en primer lugar publicitario, pero en virtud de la ley USA Patriot Act que se aprobó tras el 11-S todas tienen la obligación de dar a la inteligencia americana toda la información que requieran sobre cualquier persona, incluso sin orden judicial. Esto da la ventaja a un único país donde están radicadas esas empresas (Estados Unidos), de tener acceso a toda la información sobre una persona sin orden judicial. Todas las compañías y fabricantes de "smartphones" nos usan para monitorizarnos. Son aparatos accesibles que pueden ser infectados con mucha facilidad. Esas infecciones hacen que quien nos ha infectado con herramientas que existen y que incluso los servicios de inteligencia y la policía licencian a través de internet, puedan conocer con quién hemos hablado, qué mensajes hemos recibido o con qué personas hemos llegado a estar y cuándo.

La "Deep Web"

–¿Qué se esconde en la "Deep Web" (internet profunda)?

–De internet sólo vemos un 30%, la parte superficial, pero hay una parte mucho mayor que no se ve y que incluye sitios como la web profunda; no sólo eso, también un rango de mucha utilización donde están las comunicaciones militares o entre gobiernos. En la "Deep Web" uno puede encontrar lo mejor y peor; desde usos lícitos como el de la insurgencia china para evitar que el Gobierno les detenga, hasta pederastia, venta de drogas, contratar sicarios y hackers… Todo tiene cabida ahí, un internet paralelo y anónimo accesible sólo a través de determinadas prácticas. Los terroristas usan estas herramientas para comunicarse y sobre todo para captar; buscan emigrantes europeos de segunda generación y con problemas.

–¿Peligra nuestra seguridad?

–No, pero no somos conscientes de los peligros que hay bajo la alfombra de internet. Hay ciberataques cada hora.