¿Por qué salen las mujeres peor retratadas en la televisión que ellos? A veces es culpa del casting, otras veces de los guionistas y alguna, de ellas mismas. Echen un vistazo a ‘El conquistador del fin del mundo’, el ‘reality’ estrella de ETB-2. La recomendación tiene doble motivo. Primero, porque el programa es muy entretenido, y también para comprobar lo de la guerra de sexos.
Este año los concursantes están repartidos en grupos mixtos, pero se repite el esquema de ‘ellos y ellas’, como si vinieran de dos planetas distintos, como si no sufrieran el hambre y el frío con la misma intensidad. Son iguales, pero ellos (y ellas) se ven distintos.
Los chicos son oficialmente ‘los fuertes’, aunque pesen cien kilos no hayan hecho deporte en la vida, no aguanten dos días sin comer o les de miedo la altura (no es el caso, es una exageración). Las chicas, sin embargo, son ‘las débiles’, aunque escalen como arañas, sean profesoras de natación o aguanten sin comer caliente una semana (es un decir).
Lo triste es que ellas mismas han aceptado la etiqueta y tienen asumido y aceptado que irse a casa eliminadas no es tan grave como que se vayan ellos. A ver si resulta que los chicos se quedan porque se lo han ganado y a las chavalas se lo han regalado...
En el último programa, el que protagonizó el peor Korta, fue al duelo Larraitz, una chica con una preparación física indiscutible y seria candidata a ganadora del concurso. Pudo elegir entre enfrentarse a una chica o a un chico, y se retó con él. El personal, ojiplático, como si acabara de comprar el billete de vuelta a casa. Si vieron la prueba comprobarían que ganó el chaval (merecido), pero por los pelos.
Lo grave no es que Larraitz perdiera. Lo peor es que se quedó tan contenta porque había sucumbido ante un ‘fuerte’. Le faltó mala leche, que no está reñido con la deportividad. En todo caso, se agradece el intento. No fue una bravuconada, es que ella creía en sus posibilidades (porque las tiene). Y eso mismo es de lo que adolecen la mayoría de las chicas que concursan en ‘El conquistador del fin del mundo’.