
Viviendas en construcción en el barrio de Zabalgana. / Rafa Gutiérrez
El alcalde de Vitoria, Javier Maroto, ha trasladado esta mañana su malestar al consejero vasco de Vivienda, Iñaki Arriola, tras el anuncio hecho por el Ejecutivo de Lakua, y adelantado por EL CORREO en su edición impresa de hoy, sobre el próximo sorteo que efectuará de viviendas de protección oficia (VPO) en la capital alavesa.
El Departamento de Vivienda ha abierto la posibilidad de adjudicar pisos en Vitoria a ciudadanos de otras localidades de Euskadi, al eliminar el requisito del padrón; hay más de 200 pisos que se han quedado sin dueño. Maroto considera que esta medida es "discriminatoria" hacia la capital y "como alcalde tengo que defender los derechos de los vitorianos", ha asegurado.
El primer edil popular no entiende por qué el Gobierno vasco "ha determinado eliminar el requisito del padrón por completo en el caso de Vitoria. Mientras que un vitoriano, para acceder a los pisos de otro municipio, tiene que cumplir los requisitos exigidos por esa localidad". En este sentido, Maroto ha puesto como ejemplos "los diez años de empadronamiento que exige el municipio de Getxo y los cinco de Bilbao".
El regidor vitoriano trasladará también reclamará al consejero Arriola una reunión "porque no se ha tenido en cuenta al Ayuntamiento".
Respuesta del Gobierno vasco
La respueta desde Lakua no se ha hecho esperar. Y ha explicado que ha suprimido el requisito del año de empadronamiento para acceder a una VPO porque la demanda en Vitoria está "prácticamente satisfecha", por lo que ha optado por "abrir nuevas posibilidades" para acceder a una vivienda protegida, "tanto a los vitorianos como al resto de ciudadanos empadronados en Euskadi".
En la capital alavesa, según el Departamento vasco de Vivienda, todas las listas vivas de adjudicatarios para los pisos de Visesa están agotadas, por lo que "no existe ningún adjudicatario de vivienda ni lista de espera de las promociones de 2008 y 2009 en Vitoria para las 419 viviendas de Visesa pendientes de adjudicar, debido fundamentalmente a las 15.000 viviendas protegidas que se han construido en la última década".
Los datos del Ejecutivo revelan que actualmente se está utilizando la lista de espera de las 314 viviendas sorteadas en 2010, que también "está a punto de agotarse".