El Parlamento vasco ha aprobado hoy una resolución que exige a ETA su "disolución incondicional", defiende el derecho de las víctimas a la memoria, la dignidad y la justicia, y defiende el marco estatutario y constitucional como base para garantizar "la convivencia democrática". Y lo ha hecho dividido: PSE, PP y UPD han votado a favor, y los nacionalistas han votado en contra.
UPD ha promovido este debate y ha alcanzado en el transcurso de la sesión plenaria un acuerdo con socialistas y populares en torno a un texto que reclama a ETA su disolución incondicional, la entrega de las armas y el reconocimiento del daño causado. También exige a la banda terrorista que "colabore con la Justicia para el esclarecimiento de los centenares de crímenes aún no resueltos".
La resolución considera indispensable preservar el derecho de las víctimas a la memoria, la dignidad y la justicia, y trabajar para que el fin de ETA no conlleve medidas de impunidad, y asume que "la defensa del Estado de Derecho y del ordenamiento constitucional y estatutario como base para garantizar una convivencia democrática basada en las libertades, el pluralismo de la sociedad y el respeto a los derechos de ciudadanía".
El debate y votación de esta proposición no de ley ha provocado la división de los grupos políticos. PSE, PP y UPD han votado a favor con el argumento de que hace falta "enviar ideas claras a la sociedad y recordar que el fin de ETA es la victoria de la democracia frente a quien la negaba y no quería aceptar los derechos de ciudadanía y la victoria de quienes rechazan que se imponga el discurso de ETA".
"Que pierda la esperanza porque nada le debemos y nada le vamos a pagar por su desaparición. No vamos a permitir que se explique el terrorismo como un conflicto de partes enfrentadas", ha añadido el portavoz del PSE, José Antonio Pastor.
"Concurso de relatos"
Pastor ha insistido en el mensaje de que la gestión del fin de ETA exige "inteligencia, diálogo y unidad", y ha reiterado que su partido defiende la conveniencia de introducir cambios en la actual política penitenciaria. Lo que es evidente, ha destacado, es que la organización terrorista "se va y las instituciones democráticas se quedan, como se queda el acuerdo entre vascos que quisieron eliminar con el terror".
Desde las filas populares la parlamentaria Nerea Llanos ha expresado su preocupación por el intento de algunos de construir un relato de la historia de ETA basado en "un falso conflicto que sirva para justificar sus acciones y decir que tienen un origen político", mientras que el parlamentario de UPD Gorka Maneiro ha recordado que "ETA sigue activa y con la voluntad de chantajear, y por eso son necesarios este tipo de pronunciamientos".
Pese al acuerdo con PSE y PP, Maneiro ha lamentado que no hayan incluido en el texto la defensa de un fin del terrorismo "con vencedores y vencidos" y ha criticado a los socialistas por abogar por el acercamiento progresivo de los presos de ETA.
Los nacionalistas han votado en contra y han echado en cara a PSE, PP y UPD que promuevan una resolución a sabiendas que va a generar división, ya que intenta imponer un determinado relato sobre el fin del terrorismo y la estrategia más adecuada para su gestión. "Hay un concurso de relatos -ha dicho el portavoz del PNV, Joseba Egibar-, y no podrá ser compartido si no parte de la defensa y respeto de los derechos humanos".
"Esta sociedad sabe que la decisión de ETA (de poner fin a la actividad terrorista) hace que la prioridad sea cómo enfrentarnos a las consecuencias, las víctimas y los presos, consecuencias de la lucha armada y no de un conflicto político. Con el acuerdo de hoy van hacia atrás", ha añadido.
Para Aralar este debate "no sirve para nada y no representa la mayoría real que quiere avanzar" y es más necesario un acuerdo entre los partidos vascos sobre una nueva política penitenciaria. El representante de EA Juanjo Agirrezabala ha coincidido en reclamar el acercamiento de los presos de ETA y ha demandado también la legalización de Sortu después de afirmar que "hablar de disolución, todo lo sabemos, ni es realista ni necesario". Y es que, ha precisado, "mientras siga habiendo presos seguirá habiendo ETA, es tan simple como eso".