
Mavroedis ha anotado cinco triples. / Ignacio Pérez
El Bilbao Basket sigue soñando. Y haciendo soñar a sus aficionados. Los hombres de negro han protagonizado una nueva machada en el Bilbao Arena. Un partido mágico. Casi perfecto. Cuando hay algo en juego, hoy seguir vivos en el Top-16 de la Euroliga, los hombres de negro dan el do de pecho, ese golpe en la mesa que ya dieron contra el Caja Laboral en el último duelo de la primera fase de esta competición. Los bilbaínos no sólo han ganado al Real Madrid, sino que han recuperado el ‘basket-average’ con respecto a los de Pablo Laso (93-69). El Bizkaia continúa con muchas opciones para entrar en cuartos. Lo tiene en su mano, con un duelo en Málaga contra Unicaja y una visita a Miribilla del tirano Siena –ha superado a los andaluces (84-69)-. Los bilbaínos dependen de sí mismos tras un partido espectacular, con Jackson, Mumbrú y Vasileiadis, como enterradores del Madrid. Una noche histórica en Miribilla, que se une a la fiesta de anoche en San Mamés. Bilbao está de enhorabuena con su deporte de élite.
Sabía el cuadro de Fotis Katsikaris que tenía que salir enchufado. A tope para minimizar a un Madrid dolido por la derrota del domingo en ACB. Y el Bilbao Basket ha entrado en el partido rozando la perfección ante un cuadro blanco ‘oscurecido’ por el magnífico empuje de los hombres de negro. Y ha dado una lección de cómo se juega a baloncesto, salvo lapsus en determinados momentos del duelo. Para empezar, un parcial de 10-0 en poco menos de tres minutos. La brecha ya estaba abierta y Pablo Laso no fue capaz de suturarla. Parecía incluso sin capacidad de reacción, ya que tardó bastante en pedir un tiempo muerto para intentar recomponer las piezas en un equipo que revivía la pesadilla de la temporada pasada en el ‘play-off’. Miribilla, entonces, se convirtió en un infierno para los madrileños, y hoy no ha sido menos. Por el resultado, por el correctivo que le ha dado el Bizkaia y porque la marea negra, como siempre, ha echado palos a la caldera llamada Bilbao Arena en todo momento.
De esta manera, la distancia se agrandaba. Hasta cerrar el primer cuarto 20 arriba (34-14). Entonces, la hinchada vizcaína no sólo pensaba en doblegar al Madrid. ¡Qué va! Ya tenía en la cabeza recuperar el ‘basket-average’, vengar la abultada derrotada recaudada la semana pasada en la casa blanca (85-70). Y es que había razones para pensar en una victoria de leyenda, histórica. Porque a pesar de que los bilbaínos se cargaron de faltas en los primeros minutos, sus porcentajes presagiaban una noche inolvidable. De hecho, se clausuraron los diez minutos iniciales con sólo un fallo, en una canasta de dos (9 de 10 en tiros de dos, 3 de 3 en triples, y 4 de 4 en tiros libres).
¿Quién lideraba al equipo? De nuevo AJ. Jackson seguía ‘on-fire’, con el tirón del domingo pasado. Estaba encendido. Él era el timón de un equipo en el que todos disfrutaban de un estado de forma pletórico. Todos. Si no aportaban en ataque, lo hacían en defensa, sino cogiendo un rebote, o cerrando el paso a los oponentes. La distancia, de este modo, crecía y crecía. Ascendía para locura de Miribilla. Hasta que se ha llegado al descanso con un marcador de escándalo, nunca visto en el Bilbao Arena (52-26). Los bilbaínos doblaban a su contricante, pero no a un rival cualquiera, al Real Madrid, y no en una competición cualquiera ni en una ronda cualquiera, en el Top-16 de la Euroliga, selecto club para los 16 mejores equipos del continente, en el que los hombres de negro han entrado por derecho propio. Por méritos. Por su garra, por su entrega.
Y es que lejos de bajar el ritmo tras el descanso, el Gescrap siguió con su fuerte defensa, con sus robos de balón… El Madrid, es cierto, con sus hombres de la pintura cargados de faltas (Mirotic y Begic), ha endurecido la defensa, presión sobre Aaron Jackson, pero los de negro han sabido salir del atolladero en todo momento. De hecho, han contado con 29 puntos de renta (69-40, a falta de 3’57’’ para finalizar el parcial). Pequeño bache de los vizcaínos. Bueno, pequeño… Una pájara, con un parcial de 9-0, hasta que Raúl López rompió la racha de los madrileños para acabar el tercer cuarto (72-51).
Ahora había que luchar por el ‘basket-average’. Y el Madrid lo ha asumido a la perfección. Se ha tratado de enchufar, se ha asemejado más a lo que es el Madrid de Pablo Laso, ayudado por una pequeña relajación de los hombres de negro. Los blancos se acercaron en el marcador, bueno, a esa cifra mágica de los quince puntos, pero el Bilbao Basket funcionó con la máxima de acción-reacción: se aproximaban los visitantes, se alejaban los visitantes. Más o menos, ese era casi siempre el guion. Sí, hubo momentos de tensión, que parecía que el ‘basket-average’ se escapaba. Pero no. Había sido una noche demasiado bonita para que se estropeara al final. Y con todo el equipo de enchufado, rayando a un gran nivel, con el público volcado, el Bilbao Basket mantiene el sueño de los cuartos de final. Que hoy, es un poco más realidad, y eso a pesar el enfrentamiento final entre Jackson y Llull. Pero ese conato de pelea no debe empeñar que el Bizkaia ya se ha ganado un puesto entre los grandes. Ahora, a entrar en cuartos.
Ficha técnica:
Bilbao Basket (34+18+20+21): Jackson (15), Vasileiadis (19), Mumbrú (16), Hervelle (10), D'Or Fischer (11) -quinteto inicial-; Raúl López (5), Josh Fisher, Blums, Grimau (5), Banic (6) y Mavroeidis (6).
Real Madrid (14+12+25+18): Llull (4), Pocius (1), Carlos Suárez (-), Mirotic (18), Begic (6) -quinteto inicial-; Sergio Rodríguez (5), Carroll (8), Singler (8), Reyes (2) y Velickovic (17).
Árbitros: Guerrino Cerebuch (ITA), Matej Boltauzer (ESL) y Milija Vojinovic (SER). Eliminados, por sendas técnicas descalificantes, Jackson (min.40) y Singler (min.40).
Incidencias: Partido correspondiente a la tercera jornada del grupo F del 'Top 16' de la Euroliga disputado en el Bilbao Arena de Miribilla ante 9.158 espectadores. Los jugadores del Bizkaia lucieron en el calentamiento camisetas con un mensaje de apoyo al técnico Manel Comas, enfermo de cáncer, en las que se leía "Sheriff, zurekin gaude (Sheriff, estamos contigo)"