Me llamo Maria y soy amiga de la nieta de los fallecidos, desde los 3 años, por consiguiente esta pareja eran como mis abuelos, en ocasiones hasta más que los míos propios. Gracias por las condolencias plasmadas aquí, sin duda alguna servirán de aliento a la familia. Solo quiero que todos y digo TODOS nos concienciemos de que estas cosas pasan, y que hay veces que, por desgracia, mas cerca de lo que nos gustaría.
Deberíamos aumentar nuestro civismo (y el de nuestros hijos) en vez de preocuparnos de cuantos caballos tiene nuestro nuevo coche o de qué poco tiempo hemos tardado en ir de un sitio a otro (...qué triste). Nadie cumple al 100% las normas viales, está claro. Ni peatones, ni ciclistas, ni conductores, ni motoristas… pero lo que si está claro es que en este caso ellos estaban cruzando correctamente el paso de peatones, así que el único culpable es el conductor (se me ocurren muchos adjetivos peyorativos en este momento) que ha roto las ilusiones de una familia entera.
Espero y deseo que este “personaje” no descanse ni duerma tranquilo ni una sola noche a partir de la de anoche, la cual por su culpa pasaron llorando una familia entera, donde me tomo el privilegio de incluirme y las que nos quedan... Ahora seguro que ponen semáforos, badenes, radares o luces luminosas que me da igual pero quiero hacer constar que como siempre es TARDEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!!!
Ojalá no vuelva a pasar nada similar a ninguna persona mas ni en Vitoria ni en ningún otro sitio…lo deseo de todo corazón (aunque soy consciente de que es por desgracia imposible). Quiero que estas muertes no sean en balde, que sirvan para que la gente se piense dos veces antes de circular a mas de 50kilómetros por hora en la ciudad o a mas de 120en autovías y autopistas.
Aunque a la gente le parezca una ridiculez, son leyes y están para cumplirlas.
No sigo porque escribiría mil páginas, y siento si lo que he escrito no suena objetivo, pero en este caso no, no soy objetiva, el dolor me lo impide. Os váis a perder tantas cosas… pero siempre viviréis en el recuerdo y en el corazón de la gente que os hemos querido en vida y lo seguiremos haciendo por siempre.